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Elecciones panistas, lucha entre grupos de poder

María Elena Yrízar Arias

Desde el registro de Xavier Azuara Zúñiga a la contienda interna del PAN para presidir el comité estatal, que se llevará a cabo el próximo domingo 13 de diciembre, lo han apoyado abiertamente sus amigos el senador Octavio Pedroza Gaitán; los diputados federales Ángeles Rodríguez y Marco Antonio Gama; el alcalde San Ciro de Acosta, David Salvador Hernández; Víctor Mendoza, de Matehuala, ex presidente municipal; el ex diputado local Rubén Guajardo; Jesús Vega, de Santa María del Río; Guadalupe Rivera, de San Martín Chalchicuautla; Álvaro Elías Loredo, ex diputado federal y local; Miguel Martínez Mireles, ex senador de la República, y Alejandro Zapata Perogordo, ex presidente municipal de la capital, ex diputado federal y ex senador de la República, e inclusive secretario del Comité Nacional; Enrique Dahud, de Ciudad Fernández, y varios liderazgos más, que le han demostrado su respaldo y lo han manifestado públicamente.

A este proyecto encabezado por Azuara Zúñiga se le conoce como el grupo del “cambio”, haciendo alusión a cambio, pero de dirigentes, que no sean los mismos que han estado permanecido durante varios años y han perdido elecciones.

Por otra parte, el otro aspirante a la dirigencia del Comité Estatal del PAN, Jaime Galván Valencia, es apoyado por la senadora Sonia Mendoza Díaz, el diputado estatal Jorge Luis Díaz Salinas, los presidentes municipales Genaro Guillén Godínez de Rayón, Javier Pacheco Sánchez, de Xilitla; Juan Carlos Flores Mascorro, de El Naranjo, y Pedro Alberto Tovar García, de Cárdenas; Nadya Edith Rangel Zavala, Roberto Eduardo Martínez Maldonado, Miguel de Jesús Maza Hernández, Alejandro Luna Colunga, María Magdalena Ortega Lucero, Juan Pablo Escobar, y el diputado plurinominal Enrique Flores y Omar Eduardo Méndez Moreno.

En otras palabras, es apoyado por el famoso grupo de poder al interior del PAN, conocido como “círculo azul”, liderado por Sonia Mendoza y Héctor Mendizábal, y que en realidad es simplemente la “continuidad” del mismo grupo político.

Desde el inicio de la campaña interna, Galván Valencia aseguró que el PAN en San Luis Potosí “debe dejar atrás los acuerdos en lo oscuro, porque los verdaderos militantes pugnan por un panismo honesto y trabajador”, y dejó claro, según él, que uno de sus principales compromisos es la importancia de la unidad en el partido, por lo que se comprometió a trabajar en el tema.

Pero me pregunto ¿unidad? Es una terrible contradicción hablar de la unidad en el partido, creo que no le queda a Galván Valencia por lo siguiente: la unidad la entendemos como la característica que tienen las cosas de no poder dividirse ni fragmentarse sin alterarse o destruirse. En el PAN no existe esa unidad. Pero en este caso, si bien se está participando en una contienda, los que conocemos la forma y términos en que se manejan las cosas al interior del PAN, sabemos de antemano que no hay unidad, lo que sí es verdad es que existe una gran división, la prueba de ello se dio en las últimas elecciones donde la candidata Sonia Mendoza, aspirante a la gubernatura de San Luis Potosí, fue ignorada por algunos de sus compañeros de partido que ella no los pudo unificar… por la simple razón de que existe dentro del panismo estatal una gran división entre el círculo azul y la corriente renovadora que quiere un cambio, pero habría que ver en que consiste ese cambio, pues, lo que resulta lógico es que la unidad efectivamente es la clave para la consolidación de los cambios, pero, partiendo de la idea de lo que significa la unidad, posiblemente esta sólo exista al interior de cada uno de los dos grupos políticos en pugna interna del panismo.

Porque pensar en la unidad de esas unidades es una falacia, pues no podría existir. Lo que sí ha existido son señalamientos de los contrincantes, acusaciones, descalificaciones y propuesta de renovación de cuadros y cansancio del círculo azul. El juego interno de la democracia sólo dejará una parte de los militantes ofendidos, agraviados y descontentos. La lucha de poder será visceral; los principios ideológicos estarán por verse este domingo o los intereses de grupo. La contienda está muy pareja. Será simplemente la lucha de los grupos de poder, por el poder mismo.

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