Armando G. Tejeda, corresponsal
Madrid. El consejero de Seguridad del gobierno del País Vasco, Bingen Zupiria, tildó de “provocaciones” los gestos de los integrantes de la Global Sumud Flotilla que aterrizaron el pasado sábado en el aeropuerto de Bilbao y que cuando se intentaban hacer una foto con la bandera palestina en la puerta de entrada de la sala de llegadas fueron reprimidos y detenidos por la policía autonómica vasca, la Ertzaintza.
El político asumió “en primera persona” la responsabilidad de la intervención policial y reconoció que “no es modo de resolver conflictos”.
El Ejecutivo vasco, presidido por Imanol Pradales, del Partido Nacionalista Vasca (PNV), habló finalmente de las duras imágenes de la víspera, cuando se veían agentes antidisturbios de la policía autonómica apalear a los familiares, amigos y a los integrantes de la Flotilla, que volvían de la travesía después de haber sufrido vejaciones y represión por parte del ejército de Israel.
El máximo responsable del operativo fue el consejero de Seguridad, Zupiria, quien se comprometió a “investigar si los agentes que intervinieron se ajustaron a la normativa” para acto seguido concluir que después de la analizar las imágenes de los videos “el comportamiento de algunas personas provocaron la situación”, en alusión que uno de los miembros de la Flotilla pidió paciencia a los agentes para poder hacerse la foto y posar para los fotógrafos de los medios de comunicación que se encontraban ahí.
“Los sucesos, cargas y situaciones que se produjeron, especialmente porque estaba apalabrado cómo se tenían que desarrollar la situaciones no tenía que haber sucedido. Pero fue consecuencia de las provocaciones, de diferentes empujones, por lo que se produjo esa situación que en nada beneficia al país ni a la Ertzaintza ni a la sociedad en general. No es ese el modo de resolver conflictos y denota que algunas situaciones no las sabemos gestionar todos con normalidad”, reconoció el consejero, quien sin embargo señaló a las supuestas “provocaciones” de los integrantes de la Flotilla como el origen de la represión, al insistir en unos supuestos “empujones” a agentes policiales.






