El espectáculo de despedida del “Rey del Acordeón” terminó abruptamente; la alcaldía Benito Juárez negó haber ordenado la suspensión
El concierto de despedida de Ramón Ayala en la Plaza de Toros La México terminó en medio de la confusión y el descontento del público, luego de que el sonido y las luces del recinto fueran apagados mientras el cantante aún se encontraba en el escenario, la noche del sábado 10 de octubre.
La presentación formaba parte de la gira Historia de un Final, con la que el llamado “Rey del Acordeón” celebra 72 años de trayectoria musical. El espectáculo reunió a miles de seguidores en la Ciudad de México y contó con participaciones de Eduin Caz, vocalista de Grupo Firme, y Banda El Recodo.
De acuerdo con testimonios de asistentes difundidos en redes sociales, la música se interrumpió antes de concluir el repertorio previsto y, posteriormente, el personal del recinto indicó al público que abandonara las instalaciones. De esta manera, el intérprete de éxitos como Tragos amargos, Un puño de tierra y Rinconcito en el cielo no pudo despedirse formalmente de sus seguidores.
Sin explicación oficial sobre la interrupción
La suspensión anticipada generó cuestionamientos sobre los motivos que llevaron a terminar el espectáculo. Entre las versiones que circularon en redes sociales se señaló una presunta intervención de autoridades de la alcaldía Benito Juárez; sin embargo, la demarcación rechazó haber ordenado el cierre o el desalojo de los asistentes.
Según información publicada por Infobae el 12 de octubre, la alcaldía atribuyó la decisión a la producción del cantante, aunque hasta ese momento no se había difundido una explicación pública de su equipo que aclarara por qué se apagaron los equipos de sonido y la iluminación.
Tampoco se había confirmado oficialmente si la interrupción obedeció a cuestiones relacionadas con los horarios, los permisos, la operación del espectáculo o alguna otra circunstancia. Por ello, las versiones sobre las causas del incidente permanecen sin esclarecer.
Público exige respuestas y posibles reembolsos
Tras lo ocurrido, usuarios de redes sociales expresaron su inconformidad por la manera en que concluyó el concierto y cuestionaron la organización del evento. Algunos asistentes también plantearon la posibilidad de presentar quejas ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para conocer si corresponde alguna compensación por la interrupción.
Hasta el 12 de octubre no se había anunciado oficialmente un mecanismo de devolución de dinero ni una política de reembolsos para los asistentes afectados.
El episodio convirtió una noche que prometía ser una celebración de la trayectoria de Ramón Ayala en una despedida inconclusa ante el público capitalino. Mientras continúan las críticas y las preguntas sobre lo sucedido, la gira Historia de un Final tiene previsto seguir su recorrido por distintas ciudades de México y Estados Unidos.







