Por Xinhua
Pekín. Científicos chinos anunciaron hoy que desarrollaron embriones de ratones en etapa temprana en el espacio, los cuales son transportados por un satélite de investigación científica recuperable de China, cuyo regreso a la Tierra está programado para la próxima semana.
Éste es el primer desarrollo exitoso de que se tenga noticia en la historia de la humanidad de embriones de mamíferos en el espacio.
La sonda de investigación SJ-10 fue lanzada el 6 de abril con más de 6.000 embriones de ratón en una cámara autosuficiente del tamaño de un horno de microondas, dijo el investigador Duan Enkui de la Academia de Ciencias de China (ACCh).
Del total de embriones, 600 fueron puestos bajo una cámara de alta resolución, la cual tomó fotos cada cuatro horas durante cuatro días y las envió a la Tierra.
Las fotografías muestran que los embriones se han desarrollado de una etapa temprana de división embrionaria a blastómeros, etapa en que se produce la diferenciación celular, unas 72 horas después de que fuera lanzado el SJ-10, dijo Duan. El periodo coincide en gran parte con el desarrollo embrionario en la Tierra, agregó.
Al resto de los embriones a bordo del satélite se les inyectó fijadores 72 horas después del lanzamiento para estudiar los efectos del ambiente espacial en el desarrollo embrionario, dijo Duan.
Los científicos compararán los embriones recuperados con las muestras en la Tierra y realizarán mayores análisis de los perfiles del desarrollo embrionario temprano en el espacio, una vez que el SJ-10 regrese a casa.
Se tiene previsto que el SJ-10 aterrice en un sitio designado en la bandera (distrito) de Siziwang, Mongolia Interior, la próxima semana. Se informó que la sonda tiene una vida útil de sólo 15 días.
La sonda en forma de bala alberga 19 experimentos relacionados con física de fluidos en microgravedad, combustión en microgravedad, material espacial, efectos de la radiación espacial, efectos biológicos en microgravedad y biotecnología espacial.
Entre ellos se encuentran un experimento que estudia cómo la radiación espacial afecta la estabilidad genética de las moscas de la fruta y de las células de las ratas y otro de combustión que probará cómo los materiales usados en la nave espacial se queman en el espacio, para encontrar formas de volver más seguras a las cápsulas de futuras misiones tripuladas.
Un experimento desarrollado en asociación entre el Centro Nacional de Ciencia Espacial de la ACCh y la Agencia Espacial Europea investigará el comportamiento del petróleo crudo bajo alta presión. También a bordo hay equipo que probará la combustión de carbón y la formación de contaminantes bajo condiciones de microgravedad.





