Estambul. Dirigentes y organizaciones no gubernamentales (ONG) de todo el mundo discuten este lunes en la capital turca, bajo el auspició de la Organización de Naciones Unidas (ONU), cómo mejorar sus respuestas ante las crisis humanitarias provocadas por las guerras y el cambio climático en el mundo.
Con unos 60 millones de desplazados y 125 millones de personas que requieren ayuda, muchos Estados y las ONG consideran que el sistema humanitario actual necesita un cambio profundo.
“Nunca desde la Segunda Guerra Mundial tanta gente había sido forzada a abandonar sus hogares”, deploró el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.
“Estamos aquí para forjar un futuro diferente”, agregó.
“No es una tarea fácil, dado que requiere una voluntad política de una magnitud que no hemos visto en los últimos años”.
La cumbre de dos días definirá una serie de “acciones y compromisos concretos” para ayudar a los países a enfrentarse las crisis, prevenir conflictos, respetar el derecho internacional y garantizar la financiación de proyectos humanitarios.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anfitrión de la cumbre, exhortó a la comunidad internacional a “asumir sus responsabilidades” y lamentó el reparto desigual de la ayuda humanitaria.
“El sistema actual es insuficiente, el peso lo llevan únicamente algunos países, hoy todo el mundo debe asumir sus responsabilidades”, explicó.
Turquía acoge a unos tres millones de refugiados, entre ellos 2.7 millones de sirios que huyen de la guerra civil, que lleva más de cinco años, y las amenazas del la milicia islamita Estado Islámico (EI).
“Las necesidades aumentan cada día, pero los recursos no siguen forzosamente”, prosiguió. También lamentó que “algunos miembros de la comunidad internacional eludan sus responsabilidades”.
“Hoy, aquí, hacemos promesas. Debemos ahora convertir las palabras en actos”, dijo Erdogan. “Solamente entonces habremos resuelto todos nuestros problemas”, zanjó.
Promesas incumplidas
La jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, dijo que cumplirá las promesas de donación y abogó por un “sistema fiable” de financiación de proyectos.
“Deben cesar” las promesas incumplidas, afirmó, cuyo país acogió en 2015 a cerca de un millón de refugiados y inmigrantes, la inmensa mayoría de los llegados a Europa.
Los compromisos de la cumbre no serán vinculantes. Por ello los 6 mil participantes en la reunión tienen que superar un escepticismo generalizado sobre la capacidad de cumplir un ambicioso programa.
La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) decidió no participar en la reunión, anticipando una “declaración de buenas intenciones” sin ningún progreso concreto.
La cumbre, que acoge a unos 60 jefes de Estado y de gobierno, se inició con la tradicional foto de familia, seguida de una ceremonia en presencia del actor Daniel Craig, el James Bond de varias películas.
Al margen de la cumbre se llevarán a cabo reuniones bilaterales, como la de Merkel, con Erdogan.





