Jorge Torres
El coordinador del departamento de bibliotecas municipales de Soledad de Graciano Sánchez, Rafael Aguilar Fuentes, en entrevista con La Jornada San Luis dio su versión sobre los incidentes en que se vio inmiscuido el pasado jueves cuando junto con un grupo de personas acudió a la casa de enlace del diputado José Luis Romero Calzada a pintarla de amarillo, como respuesta a lo que hizo el legislador al pintar de blanco la barda del panteón de El Saucito. El Chiquilín reconoció que fue un error de su parte haber provocado esta situación y dijo que aceptará las sanciones que le imponga el municipio de Soledad por sus actos, aunque advirtió que hará “marca personal” a Romero Calzada a raíz de estos hechos.
Yo me responsabilizó de la manifestación
De entrada se dijo responsable por esta manifestación y las acciones cometidas en la casa del legislador priísta. Aseguró que el ayuntamiento de la capital no tuvo nada que ver, pues los botes de pintura fueron costeados por él mismo, y con ayuda de compañeros que lo apoyaron en esta manifestación. “Compré dos cubetas de pintura, le hablé a Juanito Jurado Limón, de un grupo de taxistas, me apoyó con pintura negra, yo convoco, me apoyo gente , por todo se gastó 2 mil 660 pesos, tengo la nota inclusive”, dijo el funcionario municipal, quien consideró que Romero Calzada está “exagerando”, pues jamás nadie se robó las cámaras, ni la policía estaba ahí para ayudar a pintar la casa, ni tampoco se le pagó a nadie para realizar esta protesta. “Que presente las pruebas, en primer lugar la responsabilidad de la manifestación es mía, yo no le pagué nada a nadie”.
Cuestionado sobre las declaraciones de Romero Calzada en el sentido de que en el momento de los hechos estaba en la casa su hijo y nieta, por lo cual en la denuncia que interpuso el pasado viernes también va configurado el delito de secuestro, aseguró que el diputado priísta miente, pues no se encontraba nadie en la casa. Asimismo, respecto a los diferentes videos que circulan en redes sociales y medios de comunicación, en donde se distingue cómo estas personas vandalizan la casa del priísta, ante la mirada complaciente de policías municipales, comentó que la policía sí intentó detenerlos, aunque no se aprecia en los videos, pero señaló que les dijo a los policías que él era contratista e iba a pintarle la casa al diputado, “pero el oficial sí me dijo que no era verdad y que estábamos cometiendo un delito y yo le dije no, yo los contraté y vamos a pintar la casa. Parece una explicación simple pero así fue”, aseguró.
Además denunció que hubo intromisión de un grupo de personas, porque se metieron pandilleros con la cara cubierta, por lo menos cinco, a los cuales incluso retó a golpes porque les dijo que se quitarán la máscara y les preguntó que quién los mandaba.
“Aceptaré las consecuencias de mis actos”
Reconoció que fue un error haber ido a pintarle la casa a Romero Calzada porque “no se contesta así”, pero también señaló que es como una advertencia para que “le vayan midiendo” quienes quieran hacer ese tipo de atentados contra el ayuntamiento de la capital, pues de ese lado “también hay activistas, también hay cabrones, entonces que le vayan midiendo”, consideró que fue un mal necesario, “fue doloroso”, contestarle de la misma forma a Romero Calzada, algo que, dijo, debió haber pensado más fríamente, y de los cual asumirá el precio de lo que sucedió.
“Sé que se me está investigando, que el castigó inclusive sería el despido, yo lo que le recuerdo al presidente Hernández Villafuerte es que tengo derechos político electorales y de expresar mis ideas, y eso no puede ser trastocado, es decir, yo puedo hacer una manifestación, fue un acto de protesta pública, una respuesta ciudadana, claro que me someteré a lo que determine la autoridad, pero yo estaba de vacaciones, tenía cuatro días de vacaciones, no estaba laborando, tengo mi derecho humano a la protesta pública y de ahí me amparo”.





