Jorge Torres
Una maestra de la tercera edad denunció que el pasado 12 de junio dos policías municipales agredieron a su hijo a las afueras de su domicilio en pleno centro de la ciudad. El joven tuvo que ser hospitalizado con fuertes golpes en el rostro y la cabeza, los cuales provocaron que no fuera el mismo, pero además estos efectivos la agredieron a ella, y aunque ya hay una denuncia penal y una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), las autoridades no han hecho nada: “ayúdenos por favor, tememos por nuestras vidas, nos siguen hostigando”, manifestó.
La señora, a quien nombraremos Alicia cuidando su identidad, pues teme por su vida y la de su familia, es una maestra de la Huasteca que vive sola con sus dos hijos en un humilde casa en el centro de la ciudad, narró que el pasado 12 de junio, a plena luz del día, su hijo fue golpeado de manera “salvaje” por dos agentes de la Policía Municipal vestidos de civil, una situación que estalló después de varios conflictos que por diferentes circunstancias habían tenido con estas personas, quienes son sus vecinos, por lo que la relación entre ellos fue empeorando hasta que se dio esta agresión en donde uno de los oficiales, de nombre Moisés Rivera Anguiano, golpeó al joven en complicidad con otro efectivo, además de que a ella la golpearon del lado izquierdo, a la altura del ojo.
A raíz de los hechos se entabló una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), dependencia a la cual la afectada pidió protección, pues teme por su vida, ya que días después de esta agresión, el pasado 22 de julio, varios agentes de la policía municipal, aproximadamente 15, con cerca de cuatro patrullas, se presentaron en su domicilio, en donde los amedrentaron, les rompieron los vidrios, intentaron meterse a su casa, e incluso utilizaron gas lacrimógeno y armas largas en su contra; de esta forma los policías “querían hablar con ellos”.
“De las 11 de la noche a las tres de la mañana llegan varias patrullas municipales, una la 3550 y la 3200, las otras no vi sus números; nos aventaron ladrillazos, nos hicieron destrucción de cristales, como quiera lo material va y viene, pero fuimos agredidos. Pedimos el auxilio de las autoridades pues no queremos que quede impune, que las autoridades nos escuchen”, reclamó la quejosa.
Alicia actualmente presenta secuelas de esas agresiones, ya que, aparte de su ojo, le dieron un golpe en el brazo derecho con un ladrillo y aún tiene el fuerte moretón, además uno de sus hijos que intentó defenderse presenta algunos golpes, aunado a que su otro hijo, el que fue golpeado fuertemente, quedó afectado, pues era un joven activo y ahora no puede desarrollarse como antes.
Cabe destacar que la señora de la tercera edad también pidió auxilio de la CEDH, pero lamentó que la dejen en la indefensión ya que, sostuvo, corre peligro su vida y la de sus hijos, por lo cual pide el apoyo de la dependencia para que se les dote de medidas cautelares de protección, además de que las autoridades de seguridad les brinden protección porque tienen que estar cuidándose ante las posibles represalias que pudiera haber contra ellos, ya que incluso a su otro hijo lo intentaron “levantar”, además de que el hostigamiento continúa: “pido a la gente que nos ayude, que vea esta terrible situación en donde como ciudadanos estamos en la indefensión, por favor les pedimos ayuda, no dejen que esto quede impune”, finalizó.







