Israel López Monsivais
El filosofo Platón, en su diálogo de La República o de lo justo, explica en su libro sexto las virtudes que deben tener las gobernantes haciendo un especial énfasis en que es necesario que veamos a quién escogemos para que administre nuestro Estado. Sócrates argumenta que los gobernantes deben ser sabios y tener las siguientes virtudes para gobernar: templanza, justicia, valor y prudencia.
Daniel Cosío Villegas, historiador, politólogo, economista y ensayista mexicano, definió el estilo personal de gobernar en nuestro sistema político. Fundador del Fondo de Cultura Económica, Escuela Nacional de Economía y de El Colegio de México (antes Casa España, a petición de Lázaro Cárdenas ayudó a los exiliados de la Guerra Civil española).
Crítico del sexenio de Luis Echeverría Álvarez en sus artículos publicados en el periódico Excélsior. Recibió amenazas de Los Pinos pero esto no lo detuvo para escribir una serie de ensayos fundamentales en la política mexicana: El sistema político mexicano, El estilo personal de gobernar, La sucesión presidencial y La sucesión: desenlace y perspectivas.
Como es sabido El estilo personal de gobernar está basado en la personalidad de Echeverría. Exponiendo que los defectos del presidente se reflejan en su administración. Si el autoritarismo lo ejerce el líder éste se transforma en el estilo de gobierno. Describiendo las normas no escritas de la política mexicana, el teje y maneje de los presidentes.
Echemos una mirada a lo expuesto en el primer libro de esta serie, El sistema político mexicano. En resumen, el ensayista identifica dos piezas centrales en la organización política: un partido oficial (PRI) y un presidente de la república que cuenta con recursos meta constitucionales (viejo presidencialismo). Sumando la creencia que el partido político que representa es una oficina más de gobierno.
Continua Cosío Villegas: “el poder del presidente fue alguna vez inmenso, y precisamente por que lo ejercía de un modo personal e imprevisible, los núcleos a quienes podía afectar más su ejercicio se organizaron para inclinarlo a proteger y favorecer sus intereses”. Por lo general, el poder del ejecutivo (presidente, gobernadores y presidentes municipales) se vuelve un ejercicio sin contrapesos.
La idea central del ensayo El estilo personal de gobernar: “El presidente de México tiene un poder inmenso, es inevitable que lo ejerza personal y no institucionalmente, o sea que resulta fatal que la persona del presidente le dé a su gobierno un sello peculiar, hasta inconfundible. Es decir, que el temperamento, el carácter, las simpatías y las diferencias, la educación y la experiencia personales influirán de un modo claro en toda su vida pública y, por lo tanto, en sus actos de gobierno”.
Lo anterior nos sirve para analizar las virtudes y el estilo personal del gobernador del estado de SLP y del presidente municipal de la capital. Ricardo Gallardo Juárez en su primer año atacó a los medios de comunicación, habló más en campaña que lo actuado y es un gobierno personalísimo que recae en el patriarca de la gallardía.
Juan Manuel Carreras López ha sido paciente al aguantar a los funcionarios ineficientes (compromisos políticos de campaña), prudente en sus declaraciones y tiene la templanza de enfrentar los retos de crecimiento de la entidad. Sin embargo, ya es hora que se ocupe de la seguridad, haga cambios en su gabinete y se aplique en la impartición de justicia (el nuevo sistema penal es un fracaso).
Aplicando la filosofía política de Platón y los conceptos de Cosío Villegas encontramos dos estilos distintos de gobernar. Por un lado, Gallardo Juárez encabeza una administración personalísima y autoritaria. Por otro lado, Carreras López ha sido muy cauto en la toma de decisiones y complaciente. Adviértase, pues, que la personalidad se refleja en los gobiernos.
Aguijón: El gobernador de SLP tiene un estilo de gobernar similar a Rocha Cordero y el alcalde capitalino encuadra en el viejo sistema.
@francotiradort1





