Laura Poy Solano
Ciudad de México. En México al menos 15 por ciento de los cien mil ingenieros que se gradúan cada año no logran insertarse en el mercado laboral, reconoció Salvador Jara Guerrero, subsecretario de Educación Superior, quien anunció la aplicación de un programa piloto para que estudiantes de ingeniería realicen prácticas profesionales durante tres meses en empresas fundadas por mexicanos en California, Estados Unidos.
Durante la firma del acuerdo con Latin Bussines Association (LBA, por sus siglas en inglés), que agrupa a cientos de empresarios de origen mexicano, destacó que por falta de “pertinencia” en los planes y programas de estudio no todos los egresados de las carreras de ingeniería logran encontrar empleos, pese a que, dijo, se estima que en los próximos cinco años se requerirán 10 mil ingenieros más y entre 25 mil y 30 mil profesionales técnicos en diversas ramas de la ingeniería.
El funcionario federal detalló que en su etapa piloto el programa beneficiará a 30 alumnos, quienes pasarán tres meses en Estados Unidos, donde recibirán un salario por parte de los empresarios, y un “pequeñísimo” apoyo de manutención por parte de la Secretaría de Educación Pública, que cubrirá los gastos de transporte.
Rubén Guerra, presidente de la LBA, señaló que con este acuerdo se abren “oportunidades para que los empresarios de origen mexicano en el estado de California apoyen a los estudiantes mexicanos, y que regresen no sólo para ser empleados, sino que tengan ideas para impulsar sus propias empresas”.
Agregó que en los pasados ocho años ha suscrito acuerdos con distintas autoridades mexicanas tanto municipales como estatales, pero “no siempre se aprovechan las oportunidades”, tras destacar que se cuenta con una bolsa de cien millones de dólares para invertir en proyectos de generación de energías limpias, como ya ocurre en Brasil, El Salvador y Nicaragua.
Por su parte, Jara Guerrero, destacó que un reciente informe elaborado en colaboración con las secretarias de Economía y Trabajo y Previsión Social, reveló que hay una “paradoja, por un lado estamos formando más ingenieros de los que necesitamos y por otra nos dicen los empresarios que les hacen falta, porque los que hay no llenan el perfil”.
Lo anterior, dijo, es resultados de que los planes y programas de estudios no se han actualizado, duran muchos años y son poco flexibles, además de que los futuros ingenieros inician sus contactos con el mundo laboral “demasiado tarde”.
Por ello, aseguró que ya se han renovado todos los planes de estudios de las universidades tecnológicas y politécnicas, así como del Tecnológico Nacional, aunque reconoció que el desafío mayor lo tienen las universidades autónomas, cuyo proceso para modificar sus programas de estudios es más prolongado.





