Tres se van; los cuatro se dicen inocentes
Diputados apuestan a que se olvide el tema
Una tras otra fueron presentadas las solicitudes de licencia de tres de los cuatro diputados cuya participación en el lucrativo negocio de blanqueamiento de cuentas públicas aún se encuentra en duda, por más que cada uno de ellos jure frente a medios de comunicación que la red de corrupción es falsa y que sus conciencias están más limpias que las cuentas de los ayuntamientos que revisaron antes de que el escándalo acabara con el resto de su credibilidad.
El primero en anunciar su retiro “voluntario” fue Enrique Flores Flores, el protagonista del video que terminó con la carrera política de algunos de sus compañeros. En una breve rueda de prensa el ex panista pidió una disculpa a Manuel Barrera Guillén, Guadalupe Torres Sánchez y Óscar Bautista por haber dicho, sin saber que era grabado, que ellos eran capaces de eliminar las observaciones hechas por la auditoría si se pagaba el precio justo por sus servicios.
“Quisiera que en este momento la gente dejara de hacer juicios de valor sin tener pruebas de lo contrario, el que se diga una cosa no quiere decir que sea verdad. […] Si yo hubiera dicho en ese video que la tierra es cuadrada, pues hubiera sido un incidente que lo hubieran dado por cierto y obviamente sería una mentira” dijo Flores Flores en un tono difícil de diferenciar entre el cinismo y la inocencia.
A diferencia de Enrique Flores, a la conferencia de prensa ofrecida por el priísta Óscar Bautista Villegas asistieron compañeros de ese partido político quienes permanecieron en silencio mientras él explicaba que decidió separarse de su cargo en el Congreso del Estado como parte de un “ejercicio meramente personal” para ponerse a las órdenes del PRI y la Procuraduría General de Justicia del Estado para que investiguen y, en caso de hallarlo culpable, apliquen la sanción correspondiente.
Antes de terminar su intervención, Bautista Villegas no desaprovechó la presencia de medios de comunicación para intentar diluir la atención de la ciudadanía de los cuatro diputados blanqueadores al acusar a la panista Josefina Salazar Báez de haber sido ella la que quiso borrar observaciones a las cuentas públicas de los municipios gobernados por el Partido Acción Nacional.
Si la afirmación de Bautista es cierta, ¿por qué no denunció a Josefina? La panista rápidamente se desmarcó de la imputación y arguyó que se trataba de una maniobra para desviar la atención del tema principal que, hasta ese instante, se centraba en la solicitud de licencia de dos de los cuatro afanadores legislativos.
El último en separarse de su cargo fue el perredista J. Guadalupe Torres Sánchez. Aparentemente los cálculos políticos no le favorecieron y la presión ciudadana logró doblegar al Partido de la Revolución Democrática que desde la difusión del video habían defendido, cuando menos a nivel local, a su diputado.
“Tan convencido estoy de mi inocencia […] que hoy me pongo a disposición de cualquier autoridad para que se hagan las aclaraciones correspondientes”, expresó Guadalupe Torres frente a reporteros de distintos medios de comunicación auxiliado por un guión previamente preparado. Durante su deslinde y reiteración de inocencia estuvo acompañado por las diputadas Graciela Gaitán Díaz y Dulcelina Sánchez y el dirigente estatal del PRD, José Luis Fernández. Este último defendió la actuación de Torres Sánchez y se dijo convencido de que al final se conocerá “la verdad histórica”.
Quien de plano se niega a dejar su silla en el Congreso es Manuel Barrera Guillén. La ventaja de la que goza a comparación del resto es que él tiene el control del Partido Verde y, por ende, no cuenta con la presión de otros actores políticos con excepción del diputado federal Cándido Ochoa Rojas, el cual había sido señalado como líder de la ahora extinta fracción de “diputados broncos” a la que pertenecían los implicados en la llamada “ecuación corrupta” o “red de blanqueamiento de cuentas”.
Palabras más o palabras menos, los que se despidieron de sus curules quisieron dar a entender que la ciudadanía debe estar tranquila porque todos se han sometido “voluntariamente” a que las autoridades investiguen. De antemano saben que será muy complicado hallar elementos suficientes para vincularlos a un proceso que pueda concluir con una sentencia en su contra, por ese motivo su apuesta es que los grupos empresariales y las organizaciones de la sociedad civil se olviden del tema, dejen de hacerse presentes en las sesiones del Congreso y les permitan continuar discretamente sus caminos hacia 2018.
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De visita en San Luis Potosí estuvo el ex secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez Bautista. Su intención fue la de ofrecer una conferencia titulada ¿Qué México queremos? Con la que pretende ganar adeptos para postularse como candidato presidencial el próximo año.
Derbez desayunó con empresarios y se reunió con militantes del Partido Acción Nacional quienes lo aprovecharon para que de pasadita opinara sobre los actos de corrupción entre el Poder Legislativo y la Auditoría Superior del Estado. Si hay delito, que se investigue y sancione, atinó a comentar el ex funcionario foxista.
(Redacción: Jaime Nava)





