Javier Salinas Cesáreo

San Martín de las Pirámides, Méx. Ejidatarios y vecinos de varias comunidades de San Martín de las Pirámides bloquearon los accesos a una mina ubicada en Cerro Gordo, que está siendo explotada por particulares y de donde se extraen materiales pétreos para la cimentación de los terrenos del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), inconformes con el ecocidio que se efectúa en esta reserva ecológica.

Los inconformes explicaron que los trabajos para la extracción del material iniciaron desde mayo pasado cuando derribaron más de 2 mil árboles en una superficie aproximada de 10 mil metros cuadrados, además de afectar especies endémicas como nopales, maguey, el árbol huizcolote y la fauna del lugar.

Felipe Hernández Martínez, uno de los inconformes afirmó que en asamblea, vecinos del municipio de San Martín de las Pirámides; así como representantes de nueve municipios que están siendo afectados por la explotación de minas; acordaron la defensa de la reserva ecológica de Cerro Gordo por lo que bloquearon los accesos a la mina que se ubica en el paraje conocido como “Rancho las Palmas”.

Instalaron un plantón y bloquearon los cinco caminos que comunican a la mina con otras vialidades; en algunos colocaron montículos de tierra y en otros realizaron excavaciones para evitar el paso de vehículos pesados.

“Los vecinos no quieren que se lleve a cabo la explotación de la mina porque han causado un ecocidio. Ya fueron devastadas siete hectáreas y ahí hay más de 183. Por la oposición la gente ha sido amedrentada en sus casas, han sido amenazados por el propio empresario, Gummer Miguel Santiago”, dijo.

Los inconformes señalaron que este predio es considerado por la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque) como parte de la reserva ecológica de Cerro Gordo y con el apoyo de las autoridades hace algunos años sembraron 18 mil árboles en la zona de los cuáles por lo menos 2 mil han sido derribados para extraer piedra, grava y arena para el aeropuerto.

Gilberto un vecino del lugar destacó que este predio por ser considerado área natural protegida no tiene dueño, sin embargo Gumer Miguel Santiago se ostentó como empresario y es señalado como el principal promotor de la explotación de la mina.

La casa doña Angelina Arratia se ubica a escasos 200 metros del lugar donde se pretende explotar el material pétreo y extraer piedra por lo que la onda expansiva que provocó la explosión de dinamita que hicieron en la mina llegó a cimbrar su hogar, además de que restos de piedras destruyeron varias plantas de nopal que se ubican en el patio de su casa.

“La gente que trabaja en la mina no avisa en el momento que detonara dinamita, tengo miedo de que este en el patio y si hay explosión una piedra pueda caer en mi casa o a mí”, apuntó.

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