Gustavo Castillo García
Tras el anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador de que se revise si hay mandos de lo que aún queda de la Policía Federal que hayan participado en actos ilícitos durante la gestión de García Luna y en esos casos se les despida, integrantes del gabinete de seguridad señalaron que durante las manifestaciones de inconformidad con su transferencia a la Guardia Nacional hubo elementos policiacos que denunciaron corrupción por parte de sus jefes, y también que la corporación era utilizada para realizar actos ajenos a la persecución de los delitos, tales como actividades para afectar a actores políticos u organizaciones sociales.
De esa manera, se han obtenido algunos indicios contra jefes regionales o divisionales de la hoy considerada extinta Policía Federal que presuntamente recibían dinero a cambio de favores, como adscripción de elementos o la no designación en operativos de alto impacto.
Los funcionarios entrevistados mencionaron que parte de los involucrados en corrupcpión se ubicarían entre los mandos de divisiones, como antinarcóticos y despliegue regional, además de la participación de funcionarios de carácter administrativo en la adquisición de bienes y servicios con sobreprecio.





