La Redacción
La Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo avances significativos en las elecciones de Mecklemburgo-Pomerania Occidental y de Berlín, aunque es probable que permanezca en la oposición en ambos estados, al no contar con mayoría propia y ante el rechazo de las demás fuerzas a formar coaliciones con esa agrupación.
En el primer estado, el partido de derecha radical obtuvo 37.9 por ciento de los votos, según un sondeo a pie de urna de infratest-dimap, por delante del Partido Socialdemócrata (SPD), con 35.7 por ciento; en Berlín alcanzó 16.2 por ciento.
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el resultado colocó por primera vez a la AfD como la fuerza más votada en el estado, aunque sin los escaños suficientes para gobernar en solitario. Los principales partidos han descartado integrarse en una coalición con esa formación, por lo que la mayoría deberá construirse con otras agrupaciones.
El colíder de la AfD, Tino Chrupalla, afirmó que el resultado constituye un mandato para gobernar y anunció que su partido ofrecería conversaciones de coalición a las demás fuerzas. Alice Weidel, la colíder de la agrupación, sostuvo posteriormente que la AfD podría llegar al gobierno incluso mediante una administración minoritaria.
En Berlín, la AfD también incrementó su votación, aunque quedó por detrás de La Izquierda y la Unión Demócrata Cristiana (CDU). La distribución de los sufragios obliga a negociar una nueva mayoría parlamentaria y las opciones de gobierno se concentran en alianzas que no incluyen a la AfD.
El resultado se produjo dos semanas después de las elecciones de Sajonia-Anhalt, donde la AfD consiguió alrededor del 44 por ciento de los votos, pero tampoco alcanzó la mayoría necesaria para elegir al primer ministro estatal. Los demás partidos tampoco han planteado una alianza con esa fuerza.
Weidel afirmó que la AfD se ha convertido en “el nuevo partido del pueblo” y exigió la salida del canciller Friedrich Merz, después de que la CDU sufriera fuertes retrocesos en ambos comicios. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la formación conservadora quedó cerca del umbral del 5 por ciento, de acuerdo con las proyecciones difundidas tras el cierre de las urnas.
Durante la campaña, la AfD enfrentó además controversias por algunos de sus candidatos y colaboradores. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, un aspirante retiró su candidatura después de que se conociera una condena por robo bancario y otro abandonó la contienda al divulgarse antecedentes por conducir bajo los efectos del alcohol.







