Néstor Jiménez y Fabiola Martínez
Ciudad de México. Morena inició la celebración por el 15 aniversario de su fundación como asociación civil y movimiento político con un acto en el Auditorio Nacional. Al advertir que se ha convertido en la fuerza política sometida al mayor escrutinio y cuyos errores son amplificados por sus opositores, el presidente del Consejo Nacional morenista, Alfonso Durazo, subrayó que “la respuesta a ese desafío son la congruencia, la honestidad, la humildad y la madurez política”.
En medio de llamados a evitar la división interna y consolidar el movimiento ante los embates de la derecha, también se pronunció por mantener la coalición con sus aliados.
Al festejo acudieron la mayoría de las gobernadoras y los gobernadores emanados del partido guinda, senadores, fundadores y militantes que llenaron el recinto. Los diputados federales de Morena estuvieron ausentes al inicio de la celebración, debido a que continuaban en sesión en la Cámara de Diputados.

Desde su llegada, Andrés Manuel López Beltrán, exsecretario de Organización del partido e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, fue uno de los asistentes que más atención atrajo. Incluso, algunos militantes hicieron fila para saludarlo y tomarse fotografías con él.
En el escenario se colocaron sillas para los invitados especiales, entre ellos los gobernadores y fundadores que participaron en la asamblea de 2011, cuando se declaró la constitución de Morena como asociación civil.
Entre los mandatarios presentes, la más aplaudida fue la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.
Durante la proyección de un video de aquella asamblea, que incluyó fragmentos de los discursos de López Obrador y Claudia Sheinbaum, los asistentes corearon “es un honor estar con Claudia hoy” y “es un honor estar con Obrador”.
Al frente de los asistentes estuvieron la presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel, y la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández.
Durazo llama a preservar alianza con PT y PVEM
Como primer orador, Alfonso Durazo recordó que el Auditorio Nacional albergó hace 15 años el acto fundacional de la Cuarta Transformación, con el que comenzó “una de las etapas más promisorias para aquellos a quienes nunca les había tocado nada”.
Relató que un grupo de personas respondió a la convocatoria de López Obrador, a quien describió como “el mayor dirigente social y político de este siglo”, para participar en la fundación del movimiento.
Recordó que la primera oradora de aquel acto fue Claudia Sheinbaum Pardo, “y quince años después es la primera mujer presidenta de la República en la historia de nuestro país”, destacó.

Al referirse al acompañamiento del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), sostuvo que “estamos moral y políticamente obligados a continuar juntos, no solo por nuestra propia conveniencia y fortaleza política, sino porque los objetivos superiores de la alianza siguen vigentes. Lo que está en juego es algo más que un simple ciclo electoral”.
Tras señalar que “aquí cabemos todos”, afirmó que “es la hora de caminar juntos en la conformación de coaliciones ganadoras, amplias e incluyentes que integren a todos los liderazgos y a todos los equipos de cada aspirante”.
Enseguida, alertó que “una pelea por el mismo cargo o una división interna es el error que nuestros adversarios están aplaudiendo en silencio Y no descansan. La derecha y la ultraderecha nacional e internacional. asedian a nuestro proyecto de transformación”.
También enfatizó que “ningún morenista puede ir por la vida con redobles de triunfador” y pidió cerrar el paso a cualquier regresión conservadora, además de impulsar la formación de nuevos cuadros “que el partido necesita para no envejecer”.
Llama a respaldar a Sheinbaum y evitar divisiones
Asimismo, convocó a los morenistas a acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum “sin regateo alguno”.
Señaló que, aunque son tiempos en los que el exceso suele tener más espectadores que la mesura, los grandes estadistas se distinguen por su capacidad para elegir la prudencia.
En ese sentido, describió a Sheinbaum como una mandataria que “se destaca por gobernar sin espectáculos ni aspavientos; que ha demostrado que se puede ejercer el poder con firmeza, sin perder la serenidad; defender a México sin renunciar al diálogo y sostener principios; sin convertir las diferencias en una confrontación permanente”.
Agregó que “reconocemos su estilo personal austero, sencillo y prudente. Tenemos una presidenta reconocida y querida por el pueblo de México” y, ante ello, señaló que “nos toca cuidar la unidad como una causa sagrada”.







