Alberto Aceves
Ciudad de México. A medida que se acerca el final de la Copa del Mundo, los estadios empiezan a despedirse. La afición mexicana asiste al quinto y último partido en el Estadio Azteca —hoy renombrado por la FIFA como estadio Ciudad de México— con la ilusión única de vivir otra noche histórica. Después de los octavos de final con Inglaterra, el torneo se mudará definitivamente a Estados Unidos. Miles de personas avanzan hacia el sur de la capital, transportados por autobuses y vagones del metro que se pintan de verde a pesar de las fuertes lluvias.
“Protocolo de tormenta eléctrica activado. Favor de ocupar sus asientos”, anuncia un cartel electrónico desde el recinto de la colonia Santa Úrsula, debido a la presencia de rayos y la cantidad de agua que corre por las calles aledañas.
Cientos de personas aprietan el paso. Se cubren con chamarras e impermeables de plástico, que se venden hasta en 50 pesos “porque están en promoción”, afirman los vendedores. Las condiciones climáticas, pronosticadas el viernes por el Servicio Meteorológico Nacional, detienen por un momento la fiesta mexicana. Las personas que bailan el son jarocho, los danzantes y el mariachi, hombres de sombrero y traje de charro que cantan desde el mediodía alrededor del inmueble, se resguardan bajo el techo de diversos comercios.
“Inglaterra va a probar, el chile nacional”, cantan los más animados, con pantalones y calcetas todavía mojadas, después de atravesar algunos charcos en el camino. Los revendedores, con el rostro siempre oculto por gorras e impermeables, ofrecen transferir boletos para el partido a cambio de 100 mil pesos. “Es trato seguro, se los puedo mostrar”, negocian cuando alguien se detiene a preguntar por la zona o la cercanía del terreno de juego.
Desde el interior del Azteca, lo que se escucha es el grito de una fiesta todavía incompleta: “Dale, dale, dale, México”. Las personas que alcanzaron a escapar de la lluvia siguen las recomendaciones de los voluntarios de FIFA, personas que les recomiendan no exponerse ante las condiciones climáticas.





