Ciudad de México. La iglesia católica refrendó su postura en contra del matrimonio entre dos personas del mismo sexo y sostuvo que la propuesta del presidente Enrique Peña al respecto debe ser evaluada, considerando “todos los aspectos legales sensibles a la familia”.
En el artículo “El matrimonio gay no es un derecho”, publicado en el semanario Desde la Fe -órgano oficial de la Arquidiócesis Primada de México-, se insiste en que la iniciativa presidencial en su exposición de motivos tiene serias deficiencias de “técnica jurídica y de argumentación legislativa que ignoran muchos elementos de derecho familiar”.
La propuesta, abunda, se “vale” sólo de los criterios de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que “usaron a modo los conceptos de libertad, discriminación y desarrollo de personalidad sin tomar en cuenta un todo en cuanto a relaciones familiares”.
Refiere que no se consideraron el derecho comparado y los tratados internacionales sobre derechos humanos de los que México es firmante.”En ellos no se dice que el matrimonio sea derecho de lesbianas y homosexuales.”
En junio pasado, abunda la publicación, los jueces del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos afirmaron que los Estados pueden legislar en torno al matrimonio, pero “es inexistente el derecho de los homosexuales a contraer matrimonio conforme al artículo 12 de la Convención Europea de los Derechos del Hombre”.
Expone que en 2012 el Comité de Derechos Humanos del Pacto de Derechos Políticos y Civiles emitió un dictamen en el que asentó que la discriminación contra homosexuales vulnera derechos humanos, pero “no permitir el matrimonio a personas del mismo sexo no puede ser considerado como una violación ya que el artículo 23.1 del pacto, establece el matrimonio como un derecho entre un hombre y una mujer”.
Expone que de 200 países sólo 22, hasta abril de este año, han legislado en torno al matrimonio entre dos personas del mismo sexo.
La jerarquía católica advirtió que si la propuesta del presidente Peña Nieto “corre por presiones internacionales para favorecer a grupos de poder o a organismos internacionales que acatan determinada agenda, se estaría sometiendo el derecho de México a legislar”.





