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El Cairo. Los rebeldes hutíes tardaron menos de 48 horas en arrebatar la costa yemení del mar Rojo a las fuerzas progubernamentales, en un golpe contundente a los intereses de Estados Unidos y a los aliados regionales de Washington.
Pero los hutíes no lo hicieron solos. Asesores de la Guardia Revolucionaria de Irán estuvieron sobre el terreno ayudando a dirigir la batalla, según personas familiarizadas con la ofensiva que hablaron con The Associated Press, lo que supone la intervención más directa de Irán en favor de su viejo aliado desde que estalló la guerra civil de Yemen en 2014.
La intervención muestra cómo Irán ha convertido a los hutíes en un socio regional importante, capaz de abrir un nuevo frente en la guerra más amplia con Estados Unidos. La mayor conquista territorial de los rebeldes en años, junto con el cierre de un oleoducto saudí clave, reforzó su capacidad para estrangular las exportaciones de petróleo saudíes, elevando los precios mundiales del combustible y dando a Irán mayor margen de presión.
Estados Unidos se ha negado a proporcionar ayuda a Arabia Saudita, incluso mientras los hutíes han cobrado impulso en la reactivada guerra civil de Yemen.
La AP habló con 10 funcionarios y soldados para reconstruir lo ocurrido en la ofensiva hutí. Entre ellos había un alto funcionario hutí, dos funcionarios regionales, un comandante militar yemení de alto rango y un miembro del consejo presidencial gobernante de Yemen.
Hablaron bajo condición de anonimato para abordar la toma de decisiones interna.







