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La Haya. Los jueces de la Corte Penal Internacional declararon este miércoles al comandante rebelde Mahamat Said Abdel Kani culpable de crímenes de lesa humanidad, por abusos y torturas a prisioneros en un centro de detención en la República Centroafricana.
Said, vestido con pantalón azul y un suéter, permaneció impasible durante la mayor parte de la audiencia, que duró una hora, mientras la presidenta del tribunal, Miatta Maria Samba, describía las condiciones inhumanas que soportaron los detenidos en el penal en la capital, Bangui.
Durante el juicio, algunos testigos describieron celdas hacinadas con paredes marcadas por “agujeros de bala y sangre” y dijeron que los azotaban “hasta que se hacían sus necesidades encima”, indicó Samba. Otras víctimas declararon que los mantuvieron recluidos en una habitación sin ventanas bajo las tablas del suelo de la oficina de Said.
Los cargos derivaron de los combates de hace más de una década entre los rebeldes Seleka, predominantemente musulmanes, que habían arrebatado el poder al entonces presidente Francois Bozize, y una milicia mayormente cristiana llamada antiBalaka.
Said se declaró no culpable cuando el proceso comenzó en 2021. Su sentencia, que podría ser de hasta cadena perpetua, se decidirá en una fecha posterior.
“El veredicto también es un duro recordatorio de los abusos que continúan en el país, y de la necesidad de un mayor apoyo tanto a los esfuerzos de justicia internacionales como nacionales para cerrar la brecha de rendición de cuentas que ayuda a alimentar ciclos recurrentes de violencia”, informó en un comunicado.
Lewis Mudge, director para África Central de Human Rights Watch, calificó la condena como un “hito significativo en la lucha contra la impunidad”, pero advirtió que el país aún enfrenta serios desafíos.







