Reuters
Las evaluaciones de los servicios de inteligencia estadunidenses indican que el tiempo que necesitaría Irán para fabricar un arma nuclear no ha cambiado desde el verano boreal pasado, cuando los analistas estimaron que un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel lo había retrasado hasta un año, según tres fuentes familiarizadas con el asunto.
Las evaluaciones del programa nuclear de Teherán se mantienen prácticamente sin cambios incluso tras dos meses de una guerra que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició en parte para impedir que la república islámica desarrolle una bomba nuclear.
Los últimos ataques estadunidenses e israelíes, que comenzaron el 28 de febrero, se han centrado en objetivos militares convencionales, pero Israel bombardeó varias instalaciones nucleares importantes.
El hecho de que el calendario no haya cambiado sugiere que, para obstaculizar significativamente el programa nuclear de Teherán, podría ser necesario destruir o retirar las reservas restantes de uranio altamente enriquecido (HEU) de Irán. La guerra se ha estancado desde que Estados Unidos e Irán acordaron una tregua el 7 de abril para buscar la paz.





