Washington. James Clapper, director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, reiteró hoy ante el Comité de Servicios Armados del Senado que hubo injerencia rusa en las pasadas elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Según Clapper, la injerencia rusa no se limitó al hackeo de los correos eletrónicos del Partido Demócrata, sino que los rusos llevaron a cabo un campaña “multifacética” que incluía propaganda, desinformación y difusión de noticias falsas.
Clapper anunció que la semana próxima harán público un informe con información desclasificada sobre el hackeo ruso.
El jefe de la inteligencia estadunidense compareció hoy ante el Comité de Servicios Armados del Senado junto a almirante Michael Rogers, director de la Agencia Nacional de Seguridad, y Marcel Lettre, subsecretario de Defensa para Inteligencia.
Según los responsables de inteligencia estadunidense, en los últimos años el Kremlin ha asumido un postura “más agresiva” en lo que respecta a los ciberataques.
Clapper precisó que la injerencia rusa no afectó el recuento de los votos en sí, pero no quiso juzgar el impacto que pudieron haber tenido en el voto de los ciudadanos las informaciones difundidas por los rusos a la hora de elegir a un candidato u otro.
Según el gobierno estadunidense y su inteligencia, Rusia estuvo detrás del hackeo de los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata y de John Podesta, el jefe de campaña de la candidata demócrata Hillary Clinton. Luego se los filtraron a Wikileaks para que los publicasen.
El presidente ruso, Vladimir Putin, niega la injerencia rusa en las elecciones presidenciales. Julian Assange, fundador de Wikileaks, asegura que no fueron los rusos quienes le pasaron la información.
La administración Obama acusa a Moscú de interferir en las elecciones para ayudar al republicano Donald Trump a ganar las elecciones y perjudicar a su rival Clinton al filtrar a Wikileaks correos electrónicos internos de la campaña demócrata.
La semana pasada el presidente Barack Obama impuso sanciones a Rusia por el presunto hackeo y ordenó la expulsión de Estados Unidos de 35 diplomáticos sospechosos de espionaje.
Trump, quien este viernes mantendrá una reunión con los servicios de inteligencia para hablar sobre el presunto hackeo ruso, no cree que hubiera injerencia rusa en los comicios.
El presidente electo ha dudado en las últimas semanas de la capacidad de los servicios de inteligencia estadunidenses, al recordar que ya se equivocaron cuando dijeron que el entonces presidente de Irak, Saddam Hussein, tenía armas de destrucción masiva, lo que no era cierto.
Trump negó hoy estar de acuerdo con Assange, y se declaró “un gran fan” de los servicios de inteligencia de su país, después de que las críticas que ha recibido, al parecer que daba más crédito a las declaraciones a Assange que a los servicios de inteligencia de su país.
“Los medios mienten para hacer que parezca que yo estoy en contra de la ‘inteligencia’, cuando de hecho soy un gran fan”, proclamó Trump en Twitter.
Clapper -cuya función es coordinar el trabajo de 17 agencias de inteligencia estadounidenses, entre ellas la Agencia Nacional de Inteligencia (CIA) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA)- no dio ningún crédito a lo que diga Assange, quien, recordó, en el pasado ha puesto en peligro la vida de estadounidenses al difundir información clasificada.





