Alejandro Alegría
Ciudad de México. Las cláusulas de fuerza mayor, uno de los motivos que originó el conflicto entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y las empresas constructoras de los gasoductos, quedaron descartados con el acuerdo anunciado por el gobierno federal y parte del monto que recibían las empresas podría ser devuelto a México, aseguró el sector privado.
Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), explicó que en todo contrato de infraestructura siempre existen ese tipo de cláusulas, las cuales se establecen debido a posibles acontecimientos naturales, conflictos sociales o problemas del terreno que puedan interrumpir la construcción, por lo que ambas partes acuerdan responder en lo que les corresponde.
Comentó que la la buena noticia para CFE es que se negoció esa parte de los contratos de los gasoductos. Si bien no se especificó el monto de lo que puede ser devuelto al Estado por esa condición, Salazar Lomelín dijo que acordaron otras condiciones como la extensión de los contratos para abastecer el gas natural.
Salazar Lomelín indicó que el gobierno federal continúa las pláticas con la empresa Fermaca, con quienes se reunieron esta mañana, para seguir negociando las condiciones del contrato.
Acotó que cada licitación tuvo bases diferentes en cuanto a precios de transportación del gas natural, pero al paso del tiempo subían rápidamente, lo cual pretendía nivelar la CFE.
Comercio e industria ganan
Por su parte, Francisco Cervantes Díaz, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), sostuvo que con la disponibilidad de Gas Natural las restricciones a las industrias terminará, pero también los paros técnicos causados por la falta del energético.
José Manuel López Campos, líder de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), indicó que el acuerdo impactará positivamente en las tarifas eléctricas para el sector que representa, pues el gas es el insumo para que la CFE genere energía más barata al no usar combustoleo o diésel, pues el costo de la electricidad se fue hasta 70 por ciento de lo que pagaban en 2017.
Comento que además permitirá que México pueda atraer a empresas que busquen invertir y que puedan disponer de energía.





