Enrique Méndez
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), anticipó que habrá ajustes a los lineamientos generales para la protección de los derechos de las audiencias, que defendió como instrumento para saber “cuándo se informa y cuándo se vende”.
En el foro Libertad editorial, regulación y derechos de las audiencias al que convocó la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados, el secretario ejecutivo de la CRT, Enrique Pavón Baños, dijo que el punto de la sanción a estaciones que no cumplan con las disposiciones de los lineamientos “es lo que más genera debate y es parte de lo que está pendiente en la revisión” del documento.
Durante la reunión, Adriana Labardini Inzunza, coordinadora para América Latina de Rhizomatica —que apoya a las comunidades que buscan contar con infraestructura en telecomunicaciones y energía auto gestionadas—, planteó que sancionar a los concesionarios con entre .1 y 1 por ciento de sus ingresos por no atender las recomendaciones de la figura de defensor de las audiencias, viola la fracción II del artículo 295 de la Ley en Materia de Comunicaciones y Radiodifusión.
Porque, dijo, en dicho artículo sólo se prevé una sanción pecuniaria por no nombrar defensor de las audiencias o no emitir códigos de ética.
“También arrasa parejo, omitiendo sendas jurisprudencias de la Suprema Corte de la Nación, pero una que es bellísima, sobre las radios que son de uso social comunitario o indígena. No se les puede exigir más allá, lo mismo que un medio comercial, porque se viola el derecho constitucional a la autonomía de los pueblos indígenas”, indicó.
Esto es, abundó, los lineamientos deberían excluir a los medios comunitarios indígenas y a los medios comunitarios no indígenas, que tienen un régimen totalmente distinto, porque son sin fines de lucro.
Asimismo, Salomón Pádilla, vicepresidente de la Asociación de Telecomunicaciones Independientes de México, evaluó que, si bien “las empresas a veces abusan” en no diferenciar entre publicidad e información, se debió consultar a los medios y a los expertos, antes de redactar los lineamientos.
“Pueden caer muy mal, pero también se puede buscar la forma de cómo trabajar”, señaló.
En cambio, manifestó, el proceso “denota muy mala fe. Son lineamientos de mala fe. Efectivamente no hay censura en estos lineamientos, pero sí hay autocensura, que es muy diferente. Muy inteligentemente se genera la autocensura”.





