Tras la asistencia del empresario Carlos López Medina a las asambleas de la comunidad de San Juan de Guadalupe y sus anexos Tierra Blanca y San Miguelito, donde, a nombre de un proyecto inmobiliario y con el apoyo del gobierno del estado, ofreció resolver adeudos que este tiene con el núcleo agrario, se han agudizado las inconformidades y la radicalización de posturas.

Cabe recordar que en 2007 Carlos López Medina y empresas afines iniciaron su ofensiva para constituir la inmobiliaria Machinalli en más de cuatro mil hectáreas comunales, en la cual intentaron utilizar un modelo de aportación de tierras comunales sin considerar que dicha figura es muy compleja, pues la tenencia de la tierra es diversa a su manejo respecto a las tierras de un ejido, más aún porque en el caso de la comunidades no se genera el derecho de tanto en el tema de la adquisición del dominio pleno.

Por otra parte, el uso de suelo de las tierras comunales de carácter forestal, necesariamente necesita una modificación respecto a su uso de suelo, lo que implicó que en la sesión del 28 de febrero de 2013 el Cabildo de San Luis Potosí y los fraccionadores del grupo de Carlos López Medina cabildearon lo que ellos llaman el “Plan Parcial de Desarrollo de la Delegación de San Juan de Guadalupe”, proyecto que beneficia a los grupos inmobiliarios.

“Ya no se sabe a dónde nos quieren llevar”, manifestó el comunero Juan García, quien reclamó que mezclan el pago de una deuda por 350 millones de pesos por la afectación del bulevar Antonio Rocha Cordero, con los trámites de regularización de Corett, con obras que también son obligaciones del Estado.

Asimismo, refirió que “en realidad lo que se busca por empresas y gobierno es lograr el cambio de uso de suelo de dos mil hectáreas comunales para continuar los desarrollos de la Garita de Jalisco”, y advirtió que luego ocuparan dos mil más, lo que sería “quedar sometidos al control y destino de nuestro territorio, sin poder hacer nada”.

Por su parte, Anastasio Esquivel Jasso, ex Comisariado Comunal aseveró que “no vamos a regalar nuestro patrimonio, no vamos a aceptar cuentas de vidrio por la Sierra de San Miguelito. La lucha es por nuestra dignidad, por nuestros hijos, por la defensa del acuífero”.

Además, el comunero José Luis García Granja añadió que “por eso vamos a apoyar la asamblea de remoción convocada por el Consejo de Vigilancia este domingo 4 de marzo. Si nos tratan de sabotear; nos iremos en marcha al DF a buscar a los candidatos a la presidencia a ver quién nos escucha”.

“La Sierra de San Miguelito es  ecológicamente  importante, ya que  capta el agua pluvial de las precipitaciones y permite la filtración al subsuelo y con ello nutre los acuíferos de la ciudad mediante la retención del agua pluvial, cuando se presenta la lluvia”, recordó.

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