• Sin pretextos ni retrasos 
  • Milei: hambre y corrupción

Carlos Fernández-Vega

De un lado, la “gobernadora” Maru Campos hace limpieza industrial en su intento de evadir responsabilidades en el caso de la ilegal operación de agentes de la CIA en el estado (originalmente, defenestró al fiscal general de la entidad y ahora pasó a cuchillo al de Operaciones Estratégicas y Antisecuestro de Chihuahua, Guillermo Arturo Zuany Portillo) y –mediante la inacción del Congreso local, la difusión de videos más que mediocres y una gruesa pauta publicitaria para los medios– se lava las manos en la creencia, falsa desde luego, de que así apagará el “entuerto”.

Del otro, Morena cree que con marchas, manifestaciones y/o mítines partidistas logrará el objetivo de iniciar el procedimiento legislativo-judicial para desaforar a la “gobernadora”, de acuerdo con la convocatoria que ha hecho la flamante dirigente del guinda, Ariadna Montiel, quien hace un llamado a la militancia para que mañana se lleve a cabo una “movilización social” en Chihuahua para exigir juicio político contra la gringa blanquiazul por lo que ha sido documentado en su contra, es decir, la ilegal operación de agentes de la CIA en la citada entidad, con su venia, quien con toda desfachatez asegura que respetará dicha movilización, porque “hay garantías de legalidad, libre expresión y se permite el derecho a protestar”.

Pues bien, ni uno ni otro, porque el “asunto” de la “gobernadora” de Chihuahua (a quien todo le resbala, aunque está involucrada hasta las manitas) no se resolverá con la inacción del Legislativo estatal, los videos de ínfimo contenido y la gruesa pauta publicitaria para los medios, y mucho menos con marchas, manifestaciones, mítines o como quieran llamarles, sino por medio del procedimiento legal que claramente establece el artículo 110 constitucional: “Los titulares de los poderes ejecutivos de las entidades federativas (…) sólo podrán ser sujetos de juicio político por violaciones graves a la Constitución y a las leyes federales que de ella emanan” (como la de Seguridad Nacional), es decir, las que flagrantemente violó Maru Campos. Y para ello debe intervenir la Fiscalía General de la República (FGR), y el Congreso (diputados y senadores) desaforar y proceder judicialmente.

Así de sencillo, aunque siempre hay un pero: negociaciones políticas bajo el agua, arreglos en lo oscurito, “retrasos” artificiales para proceder, etcétera, etcétera, con lo que la “procuración de justicia” resulta especialmente lenta, si es que al final de cuentas llega a darse. Por ejemplo, ¿cuánto tiempo ha transcurrido desde que se anunció “juicio político” a Alejandro Alito Moreno (quien, por cierto, apoya a Maru Campos), a Cuauhtémoc Blanco y demás “joyas” de la política nacional? Todo, y siguen en sus puestos, con fuero y tan campantes. Y en la tienda de enfrente, en el reciente caso de Rubén Rocha –sin fuero– se puede proceder sin más que pruebas, pero no arrancan. Eso sí, los partidos políticos nunca se detienen si se trata de gritos, sombrerazos, “denuncias” y mentadas de madre en el Congreso, siempre en el plano retórico y propagandístico, porque los imputados gozan de cabal impunidad.

Y en el peloteo, la presidenta Sheinbaum pinta su raya: será la FGR “la instancia que determine, con base en las investigaciones que realiza actualmente, quiénes fueron los responsables de violar la Ley de Seguridad Nacional y la Constitución, al permitir la intervención de efectivos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en el operativo para desmantelar un narcolaboratorio en la sierra Tarahumara”. Además, se deslindó de la convocatoria que hizo la dirigente de Morena, Ariadna Montiel, para realizar este sábado una movilización en la entidad norteña con el fin de pedir juicio político contra la gobernadora de Chihuahua, la panista María Eugenia Campos. “Es decisión de Morena; nosotros no intervenimos en eso, es una llamada del partido político; Morena tiene autonomía para desarrollar sus actividades” ( La Jornada, Alma E. Muñoz y Arturo Sánchez).

Entonces, no más pretextos ni negociaciones en lo oscurito para proceder contra la gringa: no será por medio de mítines, manifestaciones y/o concentraciones populares ni por la enorme capacidad de fingir demencia que tiene Maru Campos. No más largas y largas: hay que actuar ya. La justicia no puede estar condicionada a los “acuerdos” bajo la mesa, menos en un caso de violación constitucional.

Las rebanadas del pastel

Mientras lleva a cabo su masacre social para matar de hambre a los argentinos, el enloquecido Javier Milei nada impunemente en la enorme alberca de corrupción construida por su gobierno. Otro que está por caer.

X: @cafevega

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