Por Afp

Seúl. Todos los sudcoreanos que trabajaban en el parque industrial de Kaesong, expulsados por el gobierno de Corea del Norte, cruzaron este jueves la frontera y regresaron a su país, anunció el ministerio de la Unificación de Corea del Sur.

Los 280 ciudadanos presentes en Kaesong entraron en Corea del Sur poco antes de las 22 horas locales,
precisó el ministerio en un comunicado.
Este anuncio de Pyongyang es la respuesta a la decisión de Corea del Sur de cesar las operaciones en
Kaesong, en territorio norcoreano, como represalia al lanzamiento de un cohete de largo alcance el domingo pasado.

Al cerrar el complejo industrial, el Corea del Sur ha acabado con el “último” vínculo entre el Norte y el Sur, lo que constituye una “peligrosa declaración de guerra”, según un comunicado del órgano norcoreano Comité para la Reunificación Pacífica de Corea.

En un comunicado publicado por la agencia oficial norcoreana KCNA, el Comité dijo que cerrará Kaesong y lo convertirá en zona militar. También anunció el fin de todas las comunicaciones militares con Corea del Sur y el cierre de un túnel que conecta los dos países a través del pueblo fronterizo de Panmunjom.

Los sudcoreanos recibieron la orden de abandonar Kaesong antes de las 5 horas locales y sólo podrán recoger sus enseres personales. La asociación que representa a las 124 empresas industriales sudcoreanas, que emplean a 53 mil norcoreanos en Kaesong, consideraron “injusto” el cierre del complejo.

“Es como si nos ordenaran saltar de un acantilado”, denunció el presidente de esta asociación, Jeong Gi-Seob.

“Estoy atónito ante lo que está ocurriendo”, se lamentó Jang Ik-Ho, director en una sociedad de ingeniería de Kaesong, antes de atravesar la frontera.

“Todas las empresas han hecho lo máximo para que todo funcione, y ¡esto es lo que ocurre! ¿Que hemos hecho para merecer esto?”, se preguntaba.

Estas palabras reflejaban un sentimiento de revuelta entre los empresarios surcoreanos afectados por la medida.

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