Néstor Jiménez
En la periferia de la capital michoacana, donde encabezó este sábado la entrega de apoyos como parte del programa Vivienda para el Bienestar, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo contrastó las acciones que ha emprendido su gobierno con la política de vivienda de los gobiernos neoliberales, en los que, afirmó, los esquemas de crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) fueron “pura robadera”, además de que estaban diseñados para ingresar recursos a esa dependencia y a los desarrolladores inmobiliarios.
La mandataria encabezó un acto en el fraccionamiento Infonavit Campo Nubes, en Morelia, donde también expuso que en los gobiernos anteriores a la cuarta transformación crecieron los llamados “créditos impagables”, lo cual generó a la vez un abandono de miles de casas en el país.
En ese periodo, “alguien pedía 80 mil pesos de crédito, pagaba 300 mil pesos en 15 años y debía un millón de pesos. ¡Alguien que me explique eso, pura robadera! El diseño de créditos, supuestamente para apoyar a las y los trabajadores, que en realidad no era así, sino sencillamente eran para seguir ingresando al Infonavit y a los desarrolladores inmobiliarios”, subrayó.
Al indicar que tener una casa propia es un sueño, lamentó que muchas personas trabajaban toda la vida, pero no tenían esa posibilidad porque eran muchos los requisitos. “Ahora, eso es lo que estamos haciendo: cumpliendo los sueños del pueblo de México. De eso se trata la cuarta transformación de la vida pública”, recalcó.
Sobre los cambios en la política de vivienda, el director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, agregó que anteriormente, esta dependencia establecía hasta 30 requisitos para obtener un crédito hipotecario, ante lo cual la presidenta Sheinbaum Pardo instruyó simplificar el proceso en beneficio de la población.
En cambio ahora, para obtener un apoyo del programa Vivienda para el Bienestar, solo se requiere que una persona sea derechohabiente; gane entre uno y dos salarios mínimos, y que no tenga un crédito hipotecario vigente.
Explicó que la vivienda que se entrega como parte de este programa, a nivel comercial tendría un costo superior a un millón 200 mil pesos, pero dentro se coloca prácticamente a la mitad de ese precio.
Se logró, dijo, gracias a que la presidenta instruyó a hacer un convenio entre estados, municipios, dependencias federales, para facilidades. Con ello, estados y municipios conceden excepciones de pago de permisos, licencias y derechos, lo cual permite que “baje sustancialmente el precio de la vivienda”.
En este fraccionamiento se entregaron las primeras 32 casas dentro de la meta de más de 80 mil acciones de vivienda nueva para el sexenio.





