Jorge Torres
A raíz de las desapariciones de mujeres en el estado y el intento de levantones en contra de chicas con características físicas similares, Ricardo Sánchez García, del centro de derechos humanos Samuel Ruiz, quien ha estado siguiendo de cerca estos casos, alertó sobre que esta situación de inseguridad podría ser con fines de trata de personas, un delito que deja muchos ingresos a la delincuencia organizada, pues lo que se está viviendo en San Luis es la manera en como empezó a darse en ciudades del sureste del país con problemas de trata.
Destacó que la forma en como desaparecen mujeres en San Luis Potosí coincide con la forma en que comenzó a vivirse el pánico en Ciudad Juárez, y luego algunas ciudades del sureste del país; las mujeres que desaparecieron tenían en común varias cosas: jóvenes, de más o menos escasos recursos, edades entre 14 a 28 años, complexión delgada, estatura promedio entre 1.60 a 1.66 centímetros, en general, mujeres bellas, algo que, advirtió, está pasando en la entidad pero que no se quiere ver: “yo creo que sí debemos urgir al gobernador Carreras una manifestación de alerta y que el gobierno asuma la responsabilidad de la seguridad de las personas creando condiciones y quizá algún operativo de prevención para fines de detectar posible delincuencia de este tipo”, subrayó.
Insistió en que por ello es necesario buscar las causas del origen de las desapariciones, pues se presume que pueda haber un mercado de trata de personas, ya que en otros estados del país es evidente que esa es una de las rutas que siguen las mujeres cuando desaparecen, y en este aspecto las redes sociales son muy usadas actualmente para enganchar a las jóvenes, cuyas características son similares, lo que es “un imán” para los captores, por lo cual se tiene que tener mucho cuidado con lo que se hace en redes sociales y la información personal que se comparte.
Cabe destacar que San Luis Potosí está considerado como un lugar que no genera alarma en materia de trata, a pesar de que especialistas e investigadores señalan que se conoce la existencia de zonas de explotación sexual tanto en la capital potosina como en algunas regiones del estado, sin embargo no hay cifras exactas que nos den cuenta sobre la magnitud de este problema en la entidad.





