Ignacio Betancourt
Qué ocurrió en un país llamado México, cuando en los años treinta del siglo XX se proponía una educación socialista y en poco menos de un siglo ocurre un vuelco de ciento ochenta grados y las políticas públicas del gobierno mexicano conducido por un único partido cambia drásticamente los destinos de las políticas públicas. De Lázaro Cárdenas (1934-1940) a Peña Nieto y Aurelio Nuño el gobierno sigue siendo priísta pero ha cambiado de parecer (salvo en la manera de medrar).
En julio de 1934 declaraba Cárdenas: Sería una torpeza muy grave para los hombres de la Revolución, que no arrancáramos a la juventud de las garras de la clerecía y de las garras de los conservadores, y, desgraciadamente la escuela está dirigida por elementos clericales y reaccionarios. La Revolución tiene el deber imprescindible de apoderarse de las conciencias, de desterrar los prejuicios y de formar la nueva alma nacional.
Sin embargo actualmente, el gobierno del priísta Peña Nieto entrega la organización educativa del país a la reacción empresarial más conservadora a través de un sujeto llamado Aurelio Nuño, mejor conocido como el sargento Nuño por su predilección a retratarse rodeado de militares (y sobre todo por recurrir al uso de la fuerza pública para imponer cambios educativos favorables a las grandes empresas). La educación pública dio un giro drástico pese a que el propio PRI (Partido Nacional Revolucionario en ese entonces) sólo unas décadas atrás declaraba que la educación que impartiera el Estado: sería socialista en el sentido en que pugnara por formar el concepto de solidaridad necesario para la socialización progresiva de los medios de producción económica.
¿En qué momento inició el desacato a los principios rectores de la educación nacional? ¿Cómo es que el mismo partido (autonombrado heredero de la Revolución) pasó de una escuela socialista de la revolución mexicana a una dirigida por la reacción empresarial más recalcitrante? ¿Dónde quedaron los discursos del diputado Manlio Fabio Altamirano (de los años treinta del siglo pasado) quien declaraba: Yo vengo a proponer a la asamblea que no se diga sencillamente que la educación que imparta el Estado será socialista, sino que se diga, La educación que imparta el Estado estará basada en el socialismo científico.
Del siglo XX al siglo XXI cambió radicalmente el discurso gubernamental sin que cambiara la realidad nacional de millones de mexicanos. ¿Cómo seguir existiendo con un desajuste de tal magnitud? Sí, pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos.





