Armando G. Tejeda
El ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, que gobernó el país entre el 2004 y el 2011, defendió su “inocencia” ante las imputaciones en su contra por tráfico de influencias, cohecho y malversación de caudales públicos y por los que está siendo investigado por la Audiencia Nacional.
El ex mandatario, que es además un referente moral de la izquierda española, se sometió a una entrevista en la Radio Televisión Pública Española (RTVE), en el programa Mañaneros, donde reconoció que está “preocupado” por su situación procesal. “No hablé con nadie del gobierno ni con ninguna autoridad pública del rescate”, señaló, en alusión a su presunta intermediación para que la aerolínea Plus Ultra recibiera un rescate de 53 millones de euros durante la pandemia del covid-19 y por lo que supuestamente cobró el uno por ciento del total como “comisión”.
El ex presidente español Rodríguez Zapatero decidió dar un paso al frente y hablar en público sobre su situación procesal, con lo que rompe un silencio de 61 días, desde que la Unidad de Delitos Financieros (UDEF) de la Policía Nacional registró su oficina por orden del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama y salió a la luz un informe policial en el que le convierten en sospechado de haber incurrido en varios delitos de corrupción. Durante aquella operación, en la que se registraron las sedes de varias empresas involucradas en la supuesta trama, también se incautaron de abundante material informático y documental en la propia oficina del ex mandatario, quien además guardaba en la caja fuerte de su oficina unas joyas valoradas en más de un millón 300 mil euros y que no constan en su declaración fiscal ni patrimonial.
La entrevista de Rodríguez Zapatero en RTVE coincidió además en la misma semana en la que supuesto “prestanombres”, el empresario Julio Martínez, quien figuraba como el administrador de la sociedad Análisis Relevante, decidió colaborar con la investigación e incriminó a su antiguo amigo, Rodríguez Zapatero, al que apuntó como el responsable de las operaciones que llevó a cabo su empresa, de la que él, supuestamente, sólo era un mero “testaferro”. Pero el ex mandatario negó rotundamente esta versión e insistió en su inocencia: “Yo no sabía lo que iba a hacer el Consejo de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), no conozco a nadie del Consejo de la Sepi y la tramitación [del rescate de la aerolínea) fue de ellos, y luego del Consejo de Ministros. Yo no supe en ningún momento si se iba a o no a rescatar la aerolínea. No hablé con nadie de la Sepi, ni del Gobierno, ni con ninguna autoridad pública del rescate”.
Y con contundencia rechazó hasta en tres ocasiones que se pueda probar en el futuro su presunta culpabilidad: “No, no y no. Nadie va a poder acreditar que hice influencia, ni siquiera que hablé con nadie de la Sepi ni del gobierno”. Además el ex mandatario defendió su actividad como consultor privado, de la que ha recibido contribuciones que, según él, explicarían sus ingresos económicos de los últimos años.
En cuanto a las joyas encontradas en su oficina y del que hasta la fecha ha dado varias versiones sobre su origen, al menos a través de su vocero, Luis Arroyo, ahora el ex mandatario explicó que se trata de “un regalo personal” y que en todo caso “es una historia sin intención ni afán patrimonial, es un regalo personal de hace muchos años que estaba con todas las joyas. Ni tenían uso ni destino, ni hemos pensado en ellas, ni en el valor que se ha atribuido, que por cierto será sometido a contradicción”.
Por último, el ex presidente Rodríguez Zapatero reconoció estar “preocupado”: “Estoy preocupado. Esto ha sido una situación para mí tan imprevista, que le puedo decir la palabra muy duro, pero, como dijo Borges, todo lo que nos ocurre, las humillaciones, las desdichas, los
contratiempos, son materia prima que sirve para dar forma a nuestra tarea”.





