Clara Zepeda
La reconfiguración de las expectativas de los inversionistas sobre la política monetaria del Banco de México (BdeM) y las tensiones en Medio Oriente llevaron al peso mexicano a ceder con fuerza frente al dólar este jueves.
La divisa mexicana registró una depreciación diaria de 1.22 por ciento, equivalente a 21.88 centavos, para cerrar en 18.2025 unidades por dólar spot.
Lo anterior, pese a que el dólar borró sus ganancias, luego de que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, anunció que no atacará a Irán en ningún momento previo a las elecciones intermedias del 3 de noviembre.
El Banco de México, a través de sus minutas de la última reunión de política monetaria, mantiene su postura flexible; incluso algunos miembros de la junta de gobierno mencionan de manera implícita la posibilidad de nuevos recortes de tasas de interés, por lo que el peso mexicano fue una de las monedas emergentes más depreciadas en la jornada, superando al won coreano y al peso chileno, con caídas en promedio de 0.30 por ciento.
En lo que va del año, la divisa mexicana acumuló una pérdida frente al dólar de uno por ciento.
Asimismo, pese a que la inflación general anual de México se aceleró a 3.45 por ciento por los precios volátiles, pues el componente subyacente, que integra el 76 por ciento del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y excluye productos volátiles o que no responden a condiciones de mercado, se ubicó en 3.75 por ciento anual, acumulando ocho lecturas a la baja.
Y mientras bancos centrales como la Reserva Federal (Fed) prevé aumentar su tasa de referencia, el Banco de México, dada la evolución de la inflación y su proceso desinflacionario, “en las siguientes decisiones se podría evaluar una disminución puntual de la tasa de referencia”, especificaron las minutas. Así, el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos disminuiría.
El DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, cayó 0.13 por ciento, a 102.114 puntos, ante una moderación en la demanda por activos de refugio.
Wall Street cerró el jueves con pérdidas en el sector tecnológico, después de que nuevas cifras sobre los ingresos de OpenAI generaran dudas acerca del crecimiento de la inteligencia artificial (IA).
El Nasdaq cayó 1.25 por ciento, hasta los 27 mil 193.34 puntos, mientras el S&P 500 retrocedió 0.47 por ciento, hasta los 7 mil 765.47 enteros. El Dow Jones logró avanzar 0.10 por ciento y terminó en 51 mil 231.70 puntos.
Oracle perdió 5.48 por ciento, mientras Nvidia 2.94 por ciento y Advanced Micro Devices cayó 3.88 por ciento.
Estas compañías mantienen una exposición importante al desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial, particularmente centros de datos, procesadores y servicios informáticos.
La corrección coincidió con un fuerte repunte del petróleo y nuevas preocupaciones sobre la trayectoria de las tasas de interés estadunidenses.
Los precios del petróleo subieron el jueves ante el temor de una nueva caída de las exportaciones procedentes de Oriente Medio, en un mercado inquieto por la posibilidad de nuevos ataques estadunidenses en Irán.
El precio del barril de Brent del mar del Norte ganó 4.07 por ciento, hasta 104.28 dólares. Su equivalente estadunidense, el barril de West Texas Intermediate, avanzó 3.64 por ciento, hasta 91.49 dólares.
Por su parte, el interés exigido a la deuda estadunidense a 10 años de Estados Unidos, una vez publicadas las actas de la Fed, se amplió hasta el 5.35 por ciento, en zona de máximos desde 2002, pero aminoró a 5.231 por ciento.







