Néstor Jiménez
Ciudad de México. La XXX edición del Seminario Internacional organizado por el Partido del Trabajo (PT) arrancó este jueves con un mensaje de los líderes y representantes de partidos políticos de izquierda de 39 países de Latinoamérica, Europa y Asia, que se centraron en su crítica al injerencismo.
El primero que tomó el micrófono fue el ex presidente de Colombia, Gustavo Petro, se refirió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como “Hitler a la décima potencia”, y alertó que se vive “una injusticia racista y exterminio” en el mundo.
También participó, por medio de un video, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien refrendó su condena contra el bloqueo económico y comercial que mantiene el gobierno de Estados Unidos en contra del país caribeño y advirtió no solo afecta a los cubanos, sino que es “una amenaza para la paz, la estabilidad y la seguridad de la región”.
Durante el encuentro, que se desarrolla en un hotel de Paseo de la Reforma y que concluirá el sábado, Petro fue el encargado de declarar inaugurados los trabajos. Lo hizo con un mensaje de casi dos horas en el que recordó el amago que hizo Trump frente a la ONU de “aniquilar” a Irán.
“Cree Trump que puede hacerlo con la civilización persa, y cree que puede erradicarla, y así se expresa en las Naciones Unidas. (Pero,) liquidar una civilización es un mega holocausto, ni a Hitler se le ocurrió decir esto. Una civilización de las más antiguas de la humanidad que cree que puede extinguir con misiles. Es casi un improperio contra la humanidad. (lo de) Gaza se le queda en pañales al instinto genocida de pronunciar esas palabras en un escenario como las Naciones Unidas”.
Tras ello, indicó que “algo está pasando en la humanidad, para que se nos diga de frente que es Hitler a la décima potencia, o quizás más. Y que entonces quiere recibir aplausos, quiere ser obedecido en silencio por otros y otros gobernantes”.
Y al referirse enseguida al “genocidio en Gaza”, dijo que hay “un apartheid político de las principales figuras que enfrentan, y juzgan, y solicitan juzgar por genocidio a (Bejamín) Netanyahu”, primer ministro de Israel. Destacó que hay personas con ética que “se atreven a decirle al mundo que no se puede soportar un genocidio y no se puede soportar que quien lo realiza ande por el mundo y entre al congreso de los Estados Unidos”.
A la vez, recalcó que “el modelo neoliberalismo está agotado” al tiempo que planteó modificar las estrategias económicas de países progresistas, a los que llamó a dejar de usar el carbón y petróleo como base. “No se puede construir socialismo sobre rentas”, advirtió.
Momentos después, por medio de un video, el presidente de Cuba subrayó que “es necesario, como nunca antes y teniendo como premisa la unidad, que nos continúen acompañando con su solidaridad por la defensa de nuestra soberanía e independencia y por el legítimo derecho del pueblo cubano a su libre determinación y al desarrollo”.
Tras reconocer que “Cuba vive días difíciles”, expuso que esa nación “sufre diariamente la política criminal, fascista y hostil del imperio que impacta negativamente en todos los ámbitos de la vida nacional”.
Sostuvo que para el gobierno estadunidense, encabezado por el presidente Donald Trump, no es suficiente un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por más de 60 años, sino que este año emitió dos órdenes ejecutivas para “justificar sanciones secundarias de marcado carácter extraterritorial que afectan la presencia de empresas extranjeras en sectores estratégicos para el desarrollo de nuestro país”.
Al referir que se ha recrudecido el bloqueo energético, relató que desde hace nueve meses no entra un barco de combustible a la isla, lo que “ha incrementado los cortes de electricidad, ha impactado con severidad el normal funcionamiento de los hospitales y de todas las instituciones del sistema de salud, a lo que se suman afectaciones en el suministro de agua, en el transporte y en la elaboración y conservación de los alimentos, por solo citar pocos ejemplos del genocidio silencioso al que se nos somete”.
No obstante, destacó que Cuba ya genera el 21.4 por ciento de su electricidad con fuentes renovables de energía.







