Israel López Monsivais
2017. El martes 30 de mayo fue estrenada la quinta temporada de House of cards en la plataforma Netflix. Como buen adicto a la política ficción devoré la serie en dos días que coincidieron con el proceso electoral de 2017, que culminó con las elecciones del 4 de junio en las entidades de Coahuila, Nayarit, Estado de México y las municipales en Veracruz.
Si bien House of cards es ficción me estremeció al ver sus coincidencias con la carrera electoral del presente año, en especial con el proceso del Estado de México. Ambas fueron elecciones con intromisión del gobierno para favorecer a un candidato. Frank Underwood involucró espionaje, golpeteo electoral a su adversario republicano, manipulación mediática y fake news para mantenerse en la presidencia.
Mientras Alfredo del Mazo fue beneficiado por el aparato federal a cargo de Enrique Peña Nieto, recursos estatales por conducto del gobernador Eruviel Ávila y las estructuras municipales tricolores. Preocupante que la real politik supere o se asemeje a la política ficción cuando se habla de intervención gubernamental en procesos electorales.
A mi modo de ver, el tablero político se reacomoda rumbo a 2018. A primera vista el gran perdedor es Acción Nacional, en las elecciones de 2016 fue el vencedor gracias a sus pragmáticas alianzas con el PRD. Además, la victoria del Revolucionario Institucional en el Estado de México debemos matizarla, si el PRI retuvo la gubernatura fue gracias a sus alianzas.
Acerca de Morena, es el partido con mayor progresión, se coloca como oposición al régimen y rebasa por la izquierda al partido del sol azteca aplicándole el sorpasso que se pronosticaba. Como se ve, los partidos aliancistas (PRD, PRI y PAN) ya no ganan elecciones si se presentan solos a la jornada electoral, por lo tanto, se deben consolidar los gobiernos de coalición para lograr la gobernabilidad.
SLP: pasado y presente
En esta sección esbozaré el panorama electoral en SLP rumbo a 2018. Es oportuno ahora apoyarnos en el libro Treinta años de elecciones en San Luis Potosí: Pasado y presente del sistema de partidos (1985-2015), investigación realizada por los politólogos potosinos Juan Mario Solís Delgadillo y Sarah Patricia Cerna Villegas.
Sobre la última elección en la entidad potosina los autores realizan el siguiente diagnostico: “la recién concluida jornada electoral de 2015 en SLP dejó un balance de continuidades aparentes, pero también de cambios que modificaron los cimientos de un sistema de partidos con clara tendencia al bipartidismo, al menos en lo que respecta a la elección del ejecutivo, en un entorno de corte conservador y tradicional”.
Solís Delgadillo y Cerna Villegas destacan los niveles aceptables de participación en SLP, la pluralidad en el Congreso local y el cambio de poder en la capital. Agregan que antes de 2015 las curules federales se turnaban entre dos partidos, esto cambió con las victorias de Érika Briones y Xavier Nava. Otro dato sobresaliente es que cuatro de los siete diputados federales son mujeres.
Los politólogos definen a SLP como un “Estado conservador, de poca movilidad, de elites fincadas en abolengos familiares y educados en colegios privados de confesión católica”. De 1992 a la fecha hemos sido testigos de la pérdida paulatina del poder hegemónico del PRI en la entidad. El Congreso local dejó de ser unipartidista para darle paso al pluralismo.
En 2003 se dio el cambio entre bloques con la victoria de Marcelo de los Santos. Comparando el triunfo de Carreras (2015) con el 35.78 por ciento del electorado se identifica un voto más disperso. Históricamente la competencia por la gubernatura ha sido bipartidista (PRI y PAN). En relación con 2021 esto cambiará con una posible victoria del PRD.
El crecimiento del gallardismo inició en el municipio conurbado de Soledad de Graciano Sánchez y se ha reasentado en la capital. Los profesores de la UASLP relacionan el ascenso del PRD con la subordinación de la militancia al liderazgo de la familia Gallardo. El partido funciona en SLP más como movimiento, es una organización con vínculos familiares.
Juan Manuel Carreras ganó la elección en alianza con PVEM y Panal. Su principal oponente fue la senadora Sonia Mendoza Díaz que obtuvo 33.47 por ciento exclusivamente con el Partido Acción Nacional (fragmentado, en conflicto y sin unidad). En efecto, el proceso electoral de 2015 fue el más competitivo de la historia de las elecciones estatales.
En la investigación también se expone que el actual gobernador no tiene mayoría en el Congreso local, existe una mayor pluralidad y en las próximas elecciones (2018) podría cambiar más con el incremento de la gallardía. En consecuencia, se fragmentará más el poder favoreciendo la pluralidad. Los votos al PRD no es por un cambio ideológico del electorado –conservador a progresista– sino por la identificación con la familia Gallardo.
Los autores concluyen que el PRI se seguirá despresurizando como fuerza política hegemónica, Carreras López al no contar con mayoría tendrá que hacer acuerdos y Gallardo Juárez acrecentara su peso político en la entidad.
Rumbo a 2018
Destapado el videoescándalo del Congreso local en El Aguijón nos aventuramos a realizar algunas reflexiones con miras en 2018. De inicio a Enrique Flores Flores, legislador protagonista de la trama corruptora, se le terminó su efímera carrera política. Es oportuno ahora que las dirigencias del PRI y PRD sancionen a los diputados Óscar Bautista Villegas y J. Guadalupe Sánchez, respectivamente.
Entendemos que en el procedimiento de Manuel Barrera Guillén no pasará nada al ser respaldado por la dirigencia nacional del PVEM y ser el mandamás de la franquicia estatal. Entre tanto, podemos esperar que nazcan opciones ciudadanas en este momento populista. Esta podría ser la coyuntura para plataformas políticas como Ganemos, que convendría registrar un candidato independiente al Congreso local con posibilidades de ganar.
Habría que decir también que Acción Nacional o el Revolucionario Institucional se quedarían sin representación en el Senado, esta posición puede ser ocupada por la gallardía. Es sintomático que el proyecto de la familia Gallardo continuará en la capital, Soledad y municipios aledaños. Por el momento, no existe oposición ni frente que les pueda ganar.
Finalmente, ante el descontento e indignación ciudadana el partido con oportunidad de crecimiento es Morena. En su momento llevaron a cabo los procesos para expulsar a su único representante de la 61 Legislatura por supuestos actos de corrupción diferenciándose de los otros partidos políticos. Su problema es que no cuentan con los perfiles conocidos para que las candidaturas sean competitivas. En definitiva, dependerán del factor Lopez Obrador.
Twitter: @francotiradort1




