Alrededor de cuatro mil migrantes se encuentran reunidos en la frontera de Bielorrusia con Polonia para poder cruzar hacia la Unión Europea (UE). A pesar de que dos grupos lograron atravesar las cercas, fueron arrestados en la aldea de Bialowieza y regresados al país vecino. Ambos bandos se acusaron mutuamente de tratar de manera inhumana a los refugiados, quienes establecieron un campamento improvisado mientras las temperaturas bajo cero complican su situación. La crisis migratoria en las regiones orientales de Polonia, además de Lituania y Letonia, derivó a que las naciones pidieran a la UE que financie la construcción de algo que nunca quiso construir: vallas y muros.





