Reyes Martínez Torrijos
El libro Estrella roja sobre México es el resultado de hombres y mujeres que abrieron su vida en torno a una “historia que casi no se ha contado” sobre su participación en los grupos maoístas en nuestro país, por medio de entre 65 y 70 entrevistas, muchas de ellas de 10 o 12 horas, informó el periodista Luis Hernández Navarro, autor del texto presentado el miércoles en la Feria Internacional del Libro (FIL) del Zócalo.
El coordinador de Opinión de La Jornada recordó que muchos de los militantes de esta corriente no habían relatado lo que sabían porque fueron perseguidos; por ejemplo, Salvador Infante y Jesús Vargas, que asistieron a la conversación, estuvieron desaparecidos un tiempo. “No es tan fácil abrir esos recuerdos del terror, pero resulta que hoy China está de moda”.
En el foro Federico García Lorca, repleto de un público que al final de la charla recibió ejemplares del libro, Hernández Navarro reconoció el impulso y la información que recibió del sindicalista Roberto Rico Ramírez y del politólogo Jaime Ortega para la escritura de su texto, así como la colaboración de muchos hombres y mujeres para elaborar este mapa de la multitud de grupos de inspiración maoísta, sus figuras relevantes y la importancia que tienen para la democracia en nuestro país.
Destacó que el tema convoca la atención cuando “China se volvió sexy, en el buen sentido de la palabra. Este es un retrato de la modernidad o, por lo menos, de uno de los futuros que son posibles”.
Mexicanos en China
El país asiático “enganchó a muchos mexicanos a principios de la década de 1950, entre los que se encontraban grandes artistas, como David Alfaro Siqueiros (…), los integrantes del Taller de Gráfica Popular, bailarinas, y grandes médicos y científicos, como Guillermo Haro. Personajes que fueron atraídos y viajaron a China, que al regresar a México contaron lo que habían visto, algunos con una pluma extraordinaria, como Fernando Benítez y Enrique González Rojo Arthur, en forma de poemas, o de conferencias y, otros, en informes médicos”.
Recordó la enorme presión de estas figuras para que México reconociera diplomáticamente a China, lo cual ocurrió hasta muchos años después. “Grandes filósofos, como Elí de Gortari, traducían las obras de Mao Tse-tung, o una mujer extraordinaria no suficientemente reconocida: la doctora Paula Gómez Alonzo. En los años 50 y hasta principios de los 60 fue fundamental la visita de ese gigante mexicano que fue Lázaro Cárdenas a China, invitado directamente por el líder chino.
“Cuando Cárdenas volvió a México se le atravesó, como a tantos más, la revolución cubana, que hoy más que nunca hay que defender”, resaltó Hernández Navarro.
Al finalizar el movimiento de 1968, “muchos jóvenes encontraron en la lectura del maoísmo la forma de expresarse sobre el mundo. Cuando los estudiantes politécnicos convocaron a una gran asamblea para levantar el paro, su respuesta fue gritar: ‘¡Mao!, ¡Mao!’, para decir: ‘no estamos de acuerdo en levantar, aunque levantemos’”, continuó el autor.
Reflejo de la lucha social
Luis Hernández sintetizó: “con este álbum de fotos, el libro muestra la humanidad de estos hombres y mujeres que apostaron por esta vía. Algunos siguen por ahí caminando por esa misma ruta; otros están por otros rumbos, que permitieron construir grandes movimientos populares que fueron muy importantes para la construcción de la democracia.
“Si hoy nuestro país es un poco mejor, más justo y más libre, tiene que ver con la lucha de mucha gente, pero también tiene que ver con la lucha de todos estos que se reivindicaron maoístas en determinado momento y pusieron el cuerpo, la vida y su esfuerzo en ello.”
En la presentación, Roberto Rico mencionó que el texto es reflejo “de todos aquellos luchadores sociales, sus tiempos (que se extendieron por décadas desde los años 50) y lo que estamos viviendo”.
Agregó que Estrella roja sobre México es un espejo de la trayectoria y la práctica política de quien lo escribió, “siempre un luchador social con la habilidad y el punto fino para hacer investigaciones exhaustivas y entretejer la narrativa y lo extraordinario, para contar la historia e historias de sus protagonistas”.
Por su parte, el politólogo Jaime Ortega, mencionó que el libro –coeditado por la Brigada para Leer en Libertad y el ayuntamiento de Tizayuca– es único en el ámbito editorial y “tan abarcante” de la historia de los maoísmos en México.
Es importante porque China “quizás es el único país en el que existe una idea de futuro tan certera”.
Hizo hincapié en que ese país asiático es relevante en el presente porque hizo una revolución que le dio soberanía, dignidad y horizonte para un futuro de 100 años. “Este no es tanto un texto de historia”, pero demuestra que “es posible edificar un futuro si construimos igualdad y soberanía. Es posible, ahí está funcionando y se llama China, se llama revolución”.







