Reuters
Washington. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, se ha puesto en contacto en los últimos días con ejecutivos de varias refinerías estadunidenses importantes para evaluar el apoyo a una restricción voluntaria de las exportaciones de diésel, mientras la administración Trump busca una alternativa a una prohibición a corto plazo, según tres personas familiarizadas con las conversaciones.
El esfuerzo por conseguir que las empresas colaboren voluntariamente pone de manifiesto las limitadas opciones de las que dispone la Casa Blanca en medio del aumento vertiginoso de los precios del combustible, que está elevando la inflación y comenzando a tener repercusiones en la economía en general a medida que se acercan las cruciales elecciones de mitad de mandato de noviembre.
La presión para restringir las exportaciones de diésel también crea un posible conflicto con los accionistas de las refinerías, que han disfrutado de beneficios récord este año.
La administración del presidente Donald Trump está bajo presión política para bajar los precios del diésel, pero medidas más agresivas, como la prohibición de las exportaciones, podrían interrumpir las operaciones de las refinerías y elevar el precio de otros combustibles. Por ello, los funcionarios buscan maneras de aumentar el suministro nacional de diésel sin generar nuevos problemas en otros lugares. Estados Unidos es el mayor exportador mundial de diésel.
Trump declaró el martes que apoyaba la restricción de las exportaciones de diésel, una medida que sorprendió a altos funcionarios y que dio inicio a la búsqueda de alternativas. En declaraciones en Nueva York el martes, Wright afirmó que prohibir las exportaciones era una mala idea y que prefería una iniciativa voluntaria, pero no ofreció detalles al respecto.
Las personas familiarizadas con las conversaciones no revelaron los nombres de las empresas contactadas por Wright, y no quedó claro de inmediato qué tipo de reducciones voluntarias buscaba la administración ni cómo se supervisaría o haría cumplir dicho acuerdo. Tampoco quedó claro cómo fue recibida la solicitud por una industria que se beneficia de una fuerte demanda y de ingresos récord por exportaciones.
“La administración Trump, incluido el secretario Wright, continúa trabajando en estrecha colaboración mientras consideran diversas opciones para ayudar a reducir los costos de la energía para el pueblo estadounidense”, dijo el portavoz del Departamento de Energía, Ben Dietderich, cuando se le preguntó sobre el esfuerzo de la administración para lograr que las refinerías limiten voluntariamente las exportaciones.







