Agentes de seguridad estadunidenses ofrecieron a prisioneros en una prisión de máxima seguridad en Cuba, abandonar la isla o quedarse en prisión, de acuerdo con grabaciones de audio de llamadas telefónicas con los reclusos obtenidas por USA Today.
La voz en la grabación es tensa, confusa y difícil de distinguir entre el bullicio de fondo. Los reclusos se gritan entre sí en español. Alguien da un portazo.
Maykel Osorbo Castillo Pérez, de 42 años, estaba encorvado sobre el teléfono en un pasillo dentro del Kilo 8, una prisión de máxima seguridad en Pinar del Río, Cuba, relatando las últimas semanas.
El 15 de abril, cinco días después de que funcionarios estadunidenses y cubanos mantuvieran conversaciones secretas y entregaran un ultimátum en La Habana, dos agentes de la seguridad del Estado cubano visitaron a Castillo en su celda, los agentes le hicieron una oferta: abandonar Cuba o quedarse en prisión.
Al día siguiente, le hicieron la misma oferta a Luis Manuel Otero Alcántara, en su prisión de máxima seguridad en Guanajay, al suroeste de La Habana. Los cubanos estaban advertidos.
El 10 de abril, funcionarios estadunidenses les comunicaron que tenían dos semanas para liberar a los políticos presos como muestra de buena voluntad, según informó previamente USAToday.
Ambos aceptaron el exilio. El plazo llegó y pasó. Ambos siguen tras las rejas. Ahora, Castillo y Otero, y al menos una docena de otros políticos presos están en el centro de unas negociaciones cruciales entre funcionarios estadunidenses y cubanos.
Hasta el momento La Habana y Washington no han confirmado o desmentido el reporte.





