- Ser o no ser… huachicol
- Repudio a Netanyahu
Carlos Fernández-Vega
¿Que siempre no? Una semana atrás, la Fiscalía General de la República (FGR) anunció con bombo y platillo el “histórico” decomiso de 59 millones de litros de huachicol fiscal en un centro de almacenamiento propiedad del Grupo Simsa y su subsidiaria Gas Natural del Noroeste, localizada en el municipio de San José Iturbide, Guanajuato. En ese momento, la institución informó que la incautación “fue resultado de acciones de inteligencia y trazabilidad en la distribución de hidrocarburos en distintas abastecedoras de derivados de petróleo”.
Gran golpe, sin duda, pero siete días después, integrantes de la fiscalía desmentirían a la propia FGR: “Fuentes de la institución dieron a conocer que todo parece indicar que los 59 millones de litros de combustible asegurados en un centro de almacenamiento de la empresa Gas Natural del Noroeste no son huachicol fiscal (empresa que se “limita –según su dicho– a depositar combustible de terceros”, amén de “contar con permisos de los tres órdenes de gobierno”). Confirmaron que, a raíz de ese operativo, realizado el pasado 17 de septiembre, Juan Francisco Vera Ayala fue cesado como delegado de la FGR en Guanajuato” ( La Jornada, Carlos García, corresponsal).
Algo más: “el primero en informar sobre el aseguramiento del hidrocarburo –considerado inicialmente como el mayor operativo contra el huachicol en lo que va del sexenio– fue el secretario de Seguridad y Paz de Guanajuato, Juan Mauro González Martínez; horas después, la FGR confirmó el dato. Sin embargo, se conoce que la orden de cateo no era contra la empresa Gas del Noroeste, sino contra la empresa Gas del Noreste, que efectivamente no tiene registro en las instancias correspondientes del gobierno” ( ídem). Además, la institución informó que el caso fue atraído por la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada.
Y colorín colorado, esta historia no ha terminado, aunque la institución a cargo de Ernestina Godoy no sale bien parada (de hecho, sería un papelón), si bien es cierto que a estas alturas los propietarios de Gas Natural del Noroeste (familia Issa Tafich) siguen sin mostrar la documentación que acredite la legalidad del combustible almacenado en sus instalaciones, aunque en su momento aseguraron que lo habían hecho, pero fueron desmentidos por la gobernadora del estado, Libia García Muñoz Ledo. Tampoco han dado la cara los panistas involucrados en esta trama, es decir, aquellos que otorgaron los permisos para la instalación de la planta y el subsecuente almacenamiento de hidrocarburos (hasta 100 millones de litros).
En la mañanera de ayer, la presidenta Sheinbaum fue consultada sobre este asunto: “Entiendo que (en la FGR) siguen trabajando en los permisos que tenía esta o que tiene esta empresa. Y ya tendrá que informarlo, en su momento, la fiscalía. Pregunté a la fiscal y me dijo que ‘siguen revisando los permisos’ y que ‘ellos van a informar en su momento’”. Los colegas preguntaron: “Entonces, ¿todavía no podemos descartar que no sea huachicol”? Y la mandataria respondió: “Pues hasta que la fiscalía no cierre la revisión de todos los permisos”, mismos que, al parecer, brillan por ausencia.
Sin embargo, la FGR permanece en silencio y el más reciente de sus comunicados tiene fecha de 19 de septiembre de 2026, cuando notificó que la institución “continúa trabajando en la investigación para esclarecer la posible comisión de delitos previstos en la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos, así como en el Código Fiscal de la Federación, en el estado de Guanajuato. Luego de la realización del cateo, autorizado por la autoridad judicial, con base en diversos indicios que arrojaron la posible existencia de irregularidades, ejecutado en un inmueble ubicado en el municipio de San José Iturbide, Guanajuato, se halló hidrocarburo distribuido en gasolina regular, Premium y diésel, del cual no se ha recibido la documentación por parte de todas las empresas relacionadas que acredite de manera completa y fehaciente la licitud en el origen, manejo y destino del combustible localizado”. Entonces, ¿que siempre no?
Las rebanadas del pastel
Ayer, por segundo año consecutivo, en la Asamblea General de la ONU quedó de manifiesto el desprecio al genocida Benjamín Netanyahu, cara visible del sionismo. La mayoría de los países en ella representados abandonaron el recinto cuando el asesino comenzó su discurso. Bien, pero el problema es que muchas de las naciones que así patentizaron su repudio mantienen intocadas sus relaciones políticas, diplomáticas y comerciales con ese criminal. Entonces, congruencia, aunque sea una poca.
Twitter: @cafevega



