Alejandro Alegría
Ciudad de México. Fitch no estimó cambios durante 2018 en las calificaciones de Baja California, Campeche, Morelos y Oaxaca, que mantienen una perspectiva crediticia negativa, debido a factores como la liquidez limitada, el pasivo circulante alto, la disminución del ahorro interno y los balances deficitarios.
En un informe, la agencia consideró que de las 29 entidades que califica, 22 no tendrán movimientos que modifiquen las notas en el corto plazo, pero en lo que respecta a Baja California, Campeche, Morelos y Oaxaca tampoco valoró cambios para dejar la perspectiva negativa que les otorgó y que se traduce en una probable disminución en la calificación en un periodo de 12 a 24 años.
A su vez, el reporte de la calificadora señala que Baja California Sur, Jalisco y Nuevo León, son las tres únicas entidades que tienen una perspectiva positiva debido al fortalecimiento financiero y la mejora en la liquidez actual y esperada.
Recordó que durante 2017, ajustó a la baja la calificación de Baja California, Chiapas y Chihuahua por el deterioro en la flexibilidad financiera, la sostenibilidad débil y la liquidez limitada.
Detalló que la mayoría de los estados mantienen un endeudamiento con estatus neutral, pero con una tendencia a ser estable. Resaltó que el año pasado la deuda de Chihuahua, Durango, Tamaulipas y Zacatecas se tornó estable, mientras que la de Baja California –que mantiene una calificación de A(mex) –, Morelos, Oaxaca y Sonora mantuvieron una deuda con estatus negativo.
Sobre el factor de fortaleza económica, indicó que la economía en Campeche, Tabasco y Veracruz, estados con preponderancia petrolera en su economía, tienen una fortaleza económica con tendencia negativa, debido a los efectos de los precios bajos del petróleo.
Situación que contrasta con los que cuentan con un perfil manufacturero como es el caso de Aguascalientes, Durango, San Luis Potosí y Yucatán, donde la tendencia es positiva.
En tanto, las entidades con economías con nota débil, como presentan mayores niveles de informalidad en el empleo, pobreza, y un producto per cápita menor, lo cual se traduce en menor recaudación local y baja flexibilidad financiera.
Fitch también consideró que sólo cinco estados (Aguascalientes, Baja California Sur, Ciudad de México, Guanajuato y Puebla) poseen un desempeño presupuestal fuerte. Caso contrario sucede con Campeche, Puebla, Sonora y Veracruz, que muestran una tendencia negativa. En tanto que Chihuahua, Zacatecas, Coahuila, Nayarit, Michoacán y Colima –estados con notas BBB y BB–, tienen un desempeño en su presupuesto de neutral a débil.







