- “Legalidad” sin comprobar
- ¿Y los documentos probatorios?
Carlos Fernández-Vega
Sigue la historia del huachicol guanajuatense y a los histéricos panistas se les complica su versión de “inocencia”, porque hasta la propia gobernadora del estado, de militancia blanquiazul, Libia García Muñoz Ledo, reconoce que la empresa involucrada en este ilícito (Simsa-Gas Natural del Noroeste, en cuyas sus instalaciones “aparecieron” 59 millones de litros de combustible de procedencia “dudosa”) no ha demostrado el origen legal de esos hidrocarburos. Y el corporativo privado acumula ya casi una semana sin presentar la documentación respectiva.
Dijo la mandataria estatal que “de entrada, una empresa como ésta debería tener los documentos ahí, para exhibirlos de manera inmediata en cuanto la autoridad lo requiere; la empresa debe tener una carta de importación o factura de Pemex que acredite la legalidad del combustible; no es lo que una empresa diga, son los documentos que presente para acreditarlos; tendrá que presentar los documentos; la información que yo tengo, en un primer momento del cateo que hace la Fiscalía General de la República, es que no puede acreditar la trazabilidad de todo el combustible que tiene en este lugar; las desviaciones volumétricas en el robo de combustible por el volumen no se dan solamente en los ductos, por ello es que hay que combatir esto que se llama huachicol fiscal, que las empresas que comercializan este hidrocarburo pues tengan los permisos, no hay de dos: o tienen una carta de importación o tienen una factura de Pemex” ( La Jornada, Carlos García, corresponsal).
Así de sencillo: cuando la autoridad incautó esos 59 millones de litros de combustible, de inmediato el corporativo Simsa-Gas Natural de Noroeste (que presiden los hermanos Nesim y Román Issa Tafich) debió presentar la documentación que avalara la procedencia lícita de esos hidrocarburos, lo que no ha hecho, por mucho que mediáticamente afirme tener en la mano “todos los permisos (federales, estatales y municipales); conforme al permiso de almacenamiento, Gas Natural del Noroeste presta un servicio de utilidad pública consistente en recibir y almacenar petrolíferos que son propiedad de las empresas usuarias, las cuales a su vez, son permisionarias de la Comisión Nacional de Energía y acreditan ante la empresa la propiedad, procedencia legítima y la calidad de sus productos. Gas Natural del Noroeste ha puesto a disposición de las autoridades competentes la información y la documentación que acredita la legalidad de su operación”.
Eso dice el corporativo, pero casi una semana después de la incautación (“aseguramiento” le llama la Fiscalía General de la República), esos “permisos” brillan por su ausencia y se mantienen en el éter. Los empresarios no los han presentado, a pesar de la urgencia que dicen tener para documentar que la procedencia de los hidrocarburos “es legal”. Entonces, tanto quieren recuperar los 59 millones de litros almacenados en la planta ubicada en el municipio de San José Iturbide, Guanajuato, lo menos que de ellos se puede decir es que son extremadamente lentos a la hora de documentar la “legalidad” ante la autoridad respectiva. Y no se trata de unos cuantos litros de combustible, sino de 59 millones de ellos.
En efecto, la gobernadora Libia García Muñoz Ledo confirma lo que desde un inicio ha expresado la Fiscalía General de la República, es decir, que “no ha recibido la documentación, por parte de todas las empresas relacionadas que acredite de manera completa y fehaciente la licitud en el origen, manejo y destino del combustible localizado”. Y los empresarios siguen sin hacerlo.
De cualquier suerte, ayer la presidenta Sheinbaum dijo que corresponde a la Fiscalía General de la República informar todo lo referente al aseguramiento de los citados 59 millones de litros de combustible. “Lo tiene que hacer, aunque digan que muy seguido yo hago esa referencia. Y así debe ser, porque si yo lo estuviera informando dirían que no hay autonomía de la fiscalía”. Entonces, esa institución autónoma “tiene que informar si había una actividad ilegal o cuáles son las actividades o qué es lo que llevó al aseguramiento de este lugar”.
Entonces, lo que sigue es detener a los responsables –si es que no han abandonado el país–, por mucho que los histéricos patos blanquiazules todo el día griten y se rompan las vestiduras.
Las rebanadas del pastel
Por las imperiales pistolas del delirante Donald Trump, “las aerolíneas iraníes no podrán operar a nivel mundial a partir del 23 de septiembre”, según dice el secretario estadunidense del Tesoro, Scott Bessent. El problema es que no faltarán los gobiernos títeres que sin chistar acaten la orden.
X: @cafevega




