Israel López Monsivais
Todo un éxito fue la realización del Primer Festival Internacional de Novela Negra, Huellas del crimen en la ciudad de San Luis Potosí los días 17, 18 y 19 de junio en el Centro de las Artes. El género criminal en la narrativa mexicana está en ascenso, se posiciona internacionalmente y cada día gana nuevos lectores ávidos de nuevas experiencias.
Delimitado en seis líneas temáticas: criminología, conspiraciones, periodismo criminal, técnicas forenses, sicología del personaje y novela grafica. Talleres, cine, conferencias magistrales, exposiciones, encuentro con lectores, mesas de reflexión y convivencia con escritores, periodistas, académicos, investigadores, criminólogos y médicos forenses nacionales e internacionales.
Los antecedentes literarios del género en el país los encontramos en el Ensayo de un crimen, Rodolfo Usigli, y la novela El complot mongol de Rafael Bernal. Comencemos por evocar a los detectives más famosos de la novela policiaca en México: Héctor Belascoaran Shayne, creación de Paco Ignacio Taibo II (fundador del género neopoliciaco) y el Zurdo Mendieta, invención de Élmer Mendoza.
El primer evento se realizó en la Ciudad de México en una mesa de reflexión sobre Shakespeare y el crimen, en el auditorio del Museo Tamayo con la participación de Bernard Minier, Val McDermind, Sarah Hainsworth y Mari Hannah. En las tragedias Macbeth, Hamlet, Julio Cesar, y Otelo sus principales características son el misterio, la intriga y el crimen.
Pues bien, hablaré de algunas actividades a las cuales asistí. La primera fue al encuentro de lectores con el escritor Bernardo Esquinca, asesinos seriales: Hecho en México. Nos relató la historia del Chalequero y Goyo Cárdenas. El primero representa la época del porfirismo y el segundo del alemanismo. Su tesis es que cada época de la historia tiene su asesino serial.
Posteriormente acudí a la conferencia magistral impartida por el escritor francés Bernard Minier. Entrado ya en materia me quedé en las instalaciones del Teatro Polivalente del Centro de las Artes para la mesa de reflexión Cuando la prensa se tiñe de rojo, en la cual participaron los periodistas J.M. Servín, Diego Enrique Osorno y Eduardo Antonio Parra.
Aquí se recordó a los grandes reporteros de la nota roja (el Güero Téllez y Pepe Revueltas por mencionar un par). Los periodistas expusieron que la prensa se transformó en nota roja en su totalidad a partir de la política de combate frontal al crimen organizado en 2006. Los reporteros de la nota roja se convirtieron en corresponsales de guerra.
Finalmente cumplí mi sueño de conocer a los abuelos de la novela policiaca en México, Paco Ignacio Taibo II y Élmer Mendoza en la mesa de reflexión Novela negra. Secretos de cocina. Con la irreverencia política de Taibo y el conocimiento del creador de El amante de Janis Joplin escuchamos el proceso de elaboración, las técnicas que implementan y el futuro prometedor del género con toda una nueva generación de escritores que retratan la cruda realidad mexicana.
Queda por aclarar que por el espacio de esta columna se me complica describir a mayor amplitud el Primer Festival Internacional de Novela Negra. Quiero concluir exhortándolos a que lean a la vieja guardia y a los escritores jóvenes que impulsan el género criminal en el país. Definitivamente es una forma de conocer la realidad social que nos rodea.
Aguijón: le pido al gobierno federal que pare la represión en Oaxaca y se entable un diálogo con los maestros disidentes. Abrazo solidario a todos los médicos en el paro nacional de labores en defensa de la salud pública.
¡Leer es combatir! ¡Leer es resistir! ¡Leer es vivir múltiples vidas!
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