Reuters
Washington. La actividad del sector servicios de Estados Unidos se ralentizó en septiembre, ya que la fuerte demanda interna ejerció presión sobre las cadenas de suministro y provocó un alza de los precios que pagan las empresas por sus insumos, lo que indica que la inflación podría mantenerse alta hasta el año que viene.
El Instituto de Gerencia y Abastecimiento comunicó el lunes que su índice de gestores de compras (PMI) no manufacturero bajó el mes pasado al 54.9, desde el 55.4 de agosto.
Una lectura superior a 50 indica crecimiento en el sector de los servicios, que representa más de dos tercios de la actividad económica de Estados Unidos. Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado que el PMI se mantendría prácticamente sin cambios, en 55.2.
El PMI está en línea con el fuerte crecimiento económico del tercer trimestre. La economía se ve impulsada por una sólida demanda interna, principalmente por el gasto de los consumidores y las inversiones de las empresas en inteligencia artificial e infraestructuras relacionadas.
El indicador de la encuesta relativo a los nuevos pedidos recibidos por las empresas de servicios se moderó a 59.8 el mes pasado, tras dispararse hasta 60.9 en agosto, que fue la lectura más alta desde febrero de 2023.
Afectación a cadena de suministro
Las cadenas de suministro tienen dificultades para hacer frente a la fuerte demanda, una situación que se ha visto agravada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El conflicto de Medio Oriente ha provocado un aumento de los precios de la energía y ha causado escasez de materias primas que se transportan a través del estrecho de Ormuz.
Los precios del gasóleo se encuentran en máximos históricos y podrían empezar a ejercer presión en otros sectores además del transporte y la agricultura, advirtieron los economistas.
El indicador de la encuesta relativo a los precios pagados por las empresas por los insumos se disparó a 74, desde el 72.6 de agosto, un aumento similar en la encuesta manufacturera del ISM.







