Israel López Monsivais

La canción Hit Me del grupo de rock mexicano Molotov describe con precisión a la actual clase política y su relación con los ciudadanos: “Cuando era chico quería ser como superman/ Pero ahora ya quiero ser un diputado del PAN/ O del PRI o del PRD/ O cualquier cosa que tenga poder”. Con el canto introductorio comprobamos que la frontera ideológica de los políticos quedó desdibujada al momento de repartir el presupuesto y ejercer un cargo público.

Los legisladores potosinos cumplen un año en su cargo. En sus informes legislativos mienten al ciudadano, distorsionan la realidad y utilizan el marketing político para intentar posicionarse en el electorado con ambiciones (no merecidas) rumbo a 2018. Buscarán la reelección, senadurías, presidencias municipales o diputaciones federales.

Afirmaré ahora que los diputados locales de SLP creen haber realizado un buen papel en su ejercicio parlamentario. Sin embargo, la percepción de la ciudadanía es la opuesta. Mientras el grueso de la población considera que son la peor legislatura de la historia ellos ejercen la política ficción. Todo es cuestionable en los informes de actividades que presentan.

El diario Pulso publicó un especial con video incluido que resume el vergonzoso actuar de los legisladores tuneros (http://pulsoslp.com.mx/2016/09/12/video-el-primer-ano-de-la-lxi-legislatura-el-recuento-de-los-danos/). Plagios, copy paste, memes, rezago, simulación de facturas, agresiones verbales, huevazos, bailes, nepotismo, protagonismo, prepotencia, aumento salarial y confrontación con la ciudadanía.

Con todo lo anterior, podemos asegurar que la 61 Legislatura es un desastre. No hay nada que presumir o destacar. Dentro de este contexto es pertinente recordar la manifestación del pasado 8 de septiembre,  donde se evidenció el desprestigio del Congreso local. Al grito de ¡No a su aumento, tus patrones te esperan! más de medio centenar de ciudadanos exigían cuentas.

El ejemplo más significativo de los argumentos expuestos es el del diputado Gerardo Serrano Gaviño. Publicidad pagada en diarios de circulación local, promoción en espectaculares en distritos fuera del que representa (quinto local), videos que circulan en Facebook e Instagram y un ostentoso informe de actividades ante funcionarios estatales, diputados, empresarios y la militancia priísta.

Utilizando los conceptos que proponen David Álvaro García y Enrique A. Fonseca Porras en el libro El método Podemos: marketing marxista para partidos no marxistas, identifico una clara campaña de promoción del joven legislador potosino. Es un proyecto de la clase empresarial y política en SLP. Lo peor es que su informe no cuadra con los resultados.

Tres ejemplos de la realidad distorsionada expuesta por Serrano Gaviño:

1.-Presumió el esquema implementado por Interapas “borrón y cuenta nueva”. De inicio no fue una propuesta suya. El ayuntamiento la presentó y la aprobaron todos los legisladores. Por cierto, no alcanzó ni 50 por ciento de recaudación. Un fracaso de programa.

2.-Destacó la negativa ante la iniciativa del incremento al predial. Definitivamente aquí incumplió con las normas fiscales que estipulan la actualización de los predios a precio de mercado favoreciendo a los empresarios que lo impulsan.

3.-Afirmó que benefició a más de 25 mil jóvenes con supuestas becas para que pudieran pagar las cuotas de inscripción. Dado que lo único que hicieron fue etiquetar 20 millones del presupuesto de la UASLP, esto es otra mentira. Este año tienen la oportunidad de incrementar el presupuesto estatal de educación.

Aguijón: En concreto, podríamos revisar los 27 informes de los legisladores potosinos encontrando y demostrando la política ficción de SLP. Pueden utilizar todo el marketing que quieran siempre y cuando hablen con la verdad por delante. Concluyo con un consejo para los diputados: cambian para bien u olvídense de participar en 2018.

@francotiradort1

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