Por César Arellano García
Ciudad de México. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) recibió una denuncia de un basurero clandestino de Residuos Peligrosos Biológico Infecciosos (RPBI) al aire libre, en el municipio de Hermosillo, Sonora, por lo que investiga a la empresa responsable de trasgredir la ley ambiental vigente.
De acuerdo con la dependencia, personal de la delegación federal de la Profepa en la entidad acudió al lugar. Constató la presencia de RPBI, los cuales, aseveró, provienen de varias clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Acto seguido procedió a la limpieza del lugar a través de especialistas.
Dijo que al llevar a cabo el levantamiento de los RPBI, inspectores federales de la procuraduría encontraron evidencia de la presunta empresa responsable que dejó los desechos hospitalarios a la intemperie.
En el basurero había pañales, batas, jeringas y bolsas rojas con RPBI, al parecer provenientes de tres clínicas del IMSS y una guardería, reiteró
La Profepa señaló que de acuerdo con la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, las sanciones por tirar o abandonar residuos en lugares no autorizados es de 20 y 50 mil días de salario mínimo.
Indicó que hospitales y clínicas, ya sean públicos o privados están obligados a contratar empresas especializadas y autorizadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para la recolección, transportación y disposición final de los residuos peligrosos biológico infecciosos.
Agregó que el manejo inadecuado de este tipo de residuos peligrosos puede causar un problema ambiental y de salud por la exposición a agentes infecciosos.





