- Sheinbaum: “no estaría de más”
- Fobaproa: hoy, mañanera especial
Carlos Fernández-Vega
Inmersos en la grilla electoral con miras a los comicios de 2027 y picándose los ojos para amarrar candidaturas para sí o sus títeres, a los legisladores morenistas (se entiende que los prianistas y asociados nunca lo harán) parece resbalarles si la democracia mexicana está en riesgo, a pesar de que en al menos ocho países latinoamericanos con gobiernos de ultraderecha impuestos por operadores pagados (descubiertos, como en el caso de Fernando Cerimedo, e invisibles, aunque siempre las coordenadas apuntan a la Casa Blanca) se destapó la cloaca del denominado fraude digital, la guerra sucia, la manipulación, la desinformación y las granjas de bots. En México pretendieron hacerlo, pero se les apestó, lo que no quiere decir que dejarán de intentarlo, especialmente si el río de dinero que los financia sigue su cauce y esto también debe ser investigado.
En la tienda de enfrente el ambiente no es muy distinto, porque la autoridad electoral está más ocupada y preocupada por la danza de los millones presupuestales que en frenar a tiempo el que a todas luces ya es un cochinero propagandístico, que será aún peor una vez que legalmente dé el banderazo de salida al proceso con miras a los comicios de 2027. Y las tímidas peticiones para investigar y erradicar este tenebroso proceder tardan más en conocerse que el INE en desecharlas.
Días atrás, en entrevista con La Jornada (Miguel Ángel Velázquez), el ex presidente colombiano Gustavo Petro denunció que en las recientes elecciones de su país “La Derecha Diario participó con el socio de Fernando Cerimedo, Javier Negre (lo mismo que en Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Perú y algunos más), así que no es un caso sólo colombiano, sino que tiende a volverse global y está dirigido por un centro de poder privado, también de escala mundial, cuyos dueños son multimillonarios, dueños de la inteligencia artificial y las redes. Así asoma el tecnofascismo, el hiperfascismo”.
Ya sucedió y el balance es desastroso, con elecciones amañadas y financiadas por la ultraderecha: de Javier Milei a Rodrigo Paz, y de José Antonio Kast a Keiko Fujimori, Abelardo de la Espriella y Daniel Noboa, sin olvidar a Jair Bolsonaro, su hijo –actual candidato a la Presidencia de Brasil– y Nasry Asfura, todos títeres de Donald Trump. Pero en el Congreso mexicano y en el Instituto Nacional Electoral tienen otras prioridades. Y México está en la mira, con cipayos tipo Alito, Lilly Téllez. Ricardo Anaya, Jorge Romero y conexos.
Por ello, no es gratuito lo dicho ayer por la presidenta Sheinbaum: “No hay una comisión o una vigilancia especial; no estaría de más (investigar a los operadores y de dónde sale el río de dinero). A lo mejor el Congreso podrá hacer una revisión de ‘si han tenido alguna influencia o no’, ‘en qué condicione’, porque lo que hay es que ellos mismos, o sea Fernando Cerimedo y Javier Negre, los de La Derecha Diario, reconocen que influían en redes de redes en contra de la Presidenta de México. La esposa de Cerimedo tiene una declaración ahí donde dice que él dijo que ‘iba a acabar con la Presidenta Sheinbaum’. Obviamente, se refería a políticamente, ¿no? Entonces, de que querían influir, querían hacerlo. Ahora, no les ha ido muy bien, la verdad, aquí en México”.
Pero el operativo de ese par de lacras no es por amor al arte. De privados y de los gobiernos ultraderechistas impuestos reciben multimillonarias cantidades “para influir en la opinión pública, sobre todo, noticias falsas que buscan viralizar, y eso es sumamente grave. Por ejemplo, en Colombia el conteo de votos lo hace una empresa privada; ahí es mucho más fácil influir. Aquí no, aquí lo hacen las y los ciudadanos con el voto físico. Por eso, cuando se habla de voto electrónico también hay que tener mucho cuidado, sobre todo ahora, que es mucho más fácil intervenir en los votos electrónicos. Siempre hay opciones de que sí pudiera ocurrir”.
Desde luego, “también pueden intervenir en el voto físico, como en otras épocas; pero es cierto lo que hemos dicho, que se demuestra con las declaraciones de la esposa de Cerimedo, que es una persona o un grupo vinculado con personas en México. Negre dijo en un acto público que lo contrató Salinas Pliego, abiertamente, no es ningún secreto; él dijo que no le fue muy bien y por eso dejaba México. Pero vale la pena seguir este tema. Es relevante, porque el derecho a la verdad y a la información es constitucional en nuestro país; en muchos lugares del mundo están regulando la inteligencia artificial”.
¿Y el congreso? ¿Y el INE?
Las rebanadas del pastel
No se la pierdan: hoy, “mañanera especial” sobre el Fobaproa.
X: @cafevega

