Ana Mónica Rodríguez
Una experiencia inmersiva que se desarrolla durante tres horas a través de un recorrido nocturno en trajinera y teatro en una chinampa, es Sobrenatural: Ritos Siniestros de las Brujas de Xochimilco, que llega en su edición 14 con una renovada propuesta escénica y un final más escalofriante
Escrita y dirigida por José Luis Huerta, la propuesta que se ha vuelto una tradición en Día de Muertos regresará del 23 de octubre al 7 de noviembre al Embarcadero Salitre, en el Centro Histórico de Xochimilco, con nueve funciones. La última fecha, el sábado 7 de noviembre a las 20 horas, será la representación número 500 y culminará con la develación de una placa conmemorativa.
Para esta temporada, explicó el director, el montaje tendrá un guion renovado, mejoras en el diseño sonoro, un escenario de mayores dimensiones, caracterizaciones perfeccionadas, música en vivo, danza y recursos de otras disciplinas, lo cual “ofrece una experiencia que difícilmente podría trasladarse a una sala convencional, porque Xochimilco no es únicamente la sede de la obra, sino parte de su escenario y de su atmósfera narrativa”.
La trama, detalló José Luis Huerta, devela a Clementina, una mujer acusada de brujería cuya historia se vincula con sucesos documentados durante el periodo virreinal hacia 1860. “La dramaturgia recupera elementos provenientes de la investigación en el Archivo General de la Nación, junto con relatos de tradición oral, el imaginario de las brujas del sur de México y figuras de la cosmovisión prehispánica como Cihuacóatl y Mictlantecuhtli”.
Es un viaje, detalló el dramaturgo, “que se remonta a la época prehispánica hasta nuestros días; es el imaginario de las brujas en la zona sur de México, pero integrando aquellos relatos contados por las abuelas que nos erizaban la piel”.
Por tanto, agregó, “el terror no funciona únicamente como recurso de entretenimiento, sino que la obra se alimenta de historias, creencias y relatos transmitidos de generación en generación, para construir una experiencia donde pasado, leyenda y ficción se encuentran en el mismo territorio del que surgieron muchas de estas narraciones”.
Así, en la historia, cuando llega la oscuridad al finalizar el día, un mundo oculto despierta entre la niebla, el agua y el silencio para que “las antiguas brujas regresen para celebrar un ritual prohibido que ha permanecido oculto durante siglos, esperando a quienes se atrevan a cruzar el umbral entre la realidad y lo sobrenatural”.
Para esta edición, Catarsis Producciones cambió la totalidad del guion y emprendió una renovación de distintos componentes técnicos y escénicos. “La intención es que tanto quienes han acompañado a la producción en temporadas anteriores como quienes la descubran por primera vez encuentren un espectáculo que continúa transformándose. Llegar a 500 representaciones después de haber iniciado este proyecto en 2013 representa la permanencia de una historia que ha crecido junto con su público”.
La dinámica incluye llegar dispuestos para enfrentar las inclemencias del tiempo y adaptarse al entorno. Los asistentes partirán a bordo de una trajinera desde el Embarcadero Salitre y realizarán un recorrido nocturno por los canales hasta llegar a la chinampa donde se desarrolla la representación. “La experiencia completa tiene una duración aproximada de tres horas: alrededor de hora y media corresponde al traslado de ida y regreso en trajinera y otra hora y media a la puesta en escena”, comentó el dramaturgo.
Desde su primera temporada, en 2013, Sobrenatural… ha regresado cada año a Xochimilco. Su permanencia durante 14 temporadas ha implicado el trabajo de distintas generaciones de intérpretes, creativos, técnicos, colaboradores y prestadores de servicios, además del acompañamiento de los espectadores que han hecho posible la continuidad del proyecto.
“Más que contabilizar funciones, la conmemoración busca reconocer una experiencia escénica que ha encontrado en los canales de Xochimilco su lugar de origen y permanencia”, puntualizó Huerta.
Durante las nueve funciones de la temporada, los días 23, 24 (18 y 21:30 horas), 30 y 31 de octubre (20:30 horas y una función especial de medianoche a las 23:59 horas), así como el 1º, 6 y 7 de noviembre, se guiará al espectador en un viaje en el tiempo, donde la muerte y la vida se entretejen. La cita es en la calle del Embarcadero s/n, Barrio San Cristóbal, Centro Histórico de Xochimilco, Ciudad de México.







