Esta respuesta del historiador se produjo después de que parte de la jerarquía católica en México dijera que “la más brutal persecución religiosa fue la que desató la Guerra Cristera”.
Isaac Rosales | Astillero Informa
En el marco de las posiciones de los 126 obispos mexicanos en torno al centenario de la Guerra Cristera, el historiador Pedro Salmerón aseguró que “la única persecución religiosa que ha habido seriamente en México fue la de los católicos contra las religiones mesoamericanas y aridoamericanas, sobre todo, en el siglo XVI”.
“Destruyeron templos, quemaron todos los códices, mataron gente, arrasaron con una religión”, apuntó este lunes en una entrevista con Astillero Informa.
Incluso, sostuvo que dicho conflicto estalló “cuando los obispos ordenan suspender el culto público” después de que el gobierno de Plutarco Elías Calles emitiera unas reglamentaciones a las manifestaciones públicas de ritos religiosos. Sin embargo, “no prohibían ni perseguían”.
“Limitaban ligeramente el poder público del clero, no se perseguía a la religión”, dijo.
En ese contexto, “el pueblo mexicano, convencido en muchas ocasiones por sacerdotes irresponsables, sobre todo en una región del occidente del país: Michoacán, Jalisco, Zacatecas y parte de Guanajuato, se levanta en armas creyendo de buena fe que era el gobierno el que estaba persiguiendo la religión y cerrando los templos, porque eso les dijeron los sacerdotes, lo cual era falso”.
Además, se registró en una coyuntura de altas tensiones con Estados Unidos por otras reglamentaciones de la administración callista en torno a la soberanía del petróleo, por lo que algunos funcionarios consideraban que los sacerdotes estaban financiados con dinero estadunidense.
Dichas disposiciones se basaban en “la recuperación de la soberanía nacional sobre los bienes petroleros del subsuelo y reglamentar las injustas concesiones que Porfirio Díaz había dado a los petroleros a los anglosajones”, recordó.
Publicado originalmente en Astillero Informa
Puede ver el contenido original aquí: La única persecución religiosa se dio contra los cultos prehispánicos por parte de los católicos: Pedro Salmerón (por Isaac Rosales de Astillero Informa)







