La redacción
Ciudad de México. El sismo de 7.1 grados que sacudió el centro de México el martes dejaba hasta hoy 225 muertos y un ejército de rescatistas voluntarios y de organismos oficiales desplegados en las calles para salvar la vida de decenas de personas sepultadas bajo escombros de edificios colapsados.
El presidente Enrique Peña Nieto decretó tres días de luto nacional, mientras que en la Ciudad de México se activó la declaratoria de emergencia en las 16 delegaciones.
Los rescatistas continúan removiendo los escombros de edificios en la colonia Condesa y Roma en la capital del país (donde ocho personas fueron rescatadas con vida este miércoles), en Lindavista y la zona centro de la ciudad.
En lo que era un edificio de oficinas en la calle de Álvaro Obregón 286, hasta las 11 de la noche de ayer habían logrado salvar con vida a 17 personas, pero ya cerca de este mediodía sumaban 26.
En la Escuela Enrique Rébsamen, en la calzada de Las Brujas, esquina con Miramontes, se asomó una esperanza cuando se localizó a una menor con vida entre los escombros, a quien se busca rescatar. Más de una veintena de cadáveres de alumnos de primaria y profesores han sido sacados del colegio al sur de la ciudad.
En avenida San Antonio Abad, esquina con Alfredo Chavero, se reporta un edifico a punto de colapsar, que ya fue desalojado desde ayer y autoridades ya controlan la zona.
Más de 300 lesionados se cuentan en la capital, quienes reciben atención en 22 hospitales públicos y privados, entre ellos Xoco, ABC de Observatorio, Rubén Leñero, entre otros. La lista puede consultarse en Locatel (locatel.cdmx.gob.mx).
La Sedena desplegó 8 mil efectivos, como parte de la aplicación del Plan DN-III-E en las zonas afectadas.
Como en 1985, los jóvenes salieron a dar la mano a los damnificados, a remover escombros y a dirigir el tráfico, incluso en la madrugada.





