Buenos Aires. El presidente de Argentina Mauricio Macri vetó este viernes la Ley de Emergencia Ocupacional contra los despidos, sancionada el pasado jueves por el Congreso nacional, por una amplia mayoría de diputados opositores, para frenar la ola de despedidos de estos últimos meses que continúa tanto en el Estado como en el sector privado.
La ley que solicitaron todas las centrales sindicales del país intenta prorrogar su salida de los empleos durante 180 días después del despido y beneficiarlos con una doble indemnización como una forma de disuasión para las patronales.
“Voy a vetar la ley que para mí es antiempleo”, dijo Macri en una aparición en la planta procesadora de pollo Cresta Roja donde los trabajadores hicieron una larga protesta por despidos que fue reprimida a escasos días de que el mandatario asumiera el gobierno.
En un “arreglo” pactado entre el gobierno y la patronal, la mitad de los trabajadores fueron despedidos y el resto fue reincorporado con salarios más bajos.
Macri recurrió a su constante prédica de responsabilizar al Frente para la Victoria, principal fuerza política que impulsó la ley antidespidos.
“Piensan que tiene que haber un Estado que nos someta a todos””, y agregó que la ley atentaba “contra la libertad” y generaría “más pobreza”, aunque no explicó por qué.
Grupos de trabajadores judiciales esperaban afuera de la planta con ánimos de protesta, pero no los dejaron pasar.
Las primeras reacciones contra el veto partieron de las dirigencias de las dos centrales de Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky y Pablo Micheli sobre un paro general a nivel nacional que también habían prometido las tres filiales Confederaciones General del Trabajo (CGT), que anunciaron su unificación en los próximos días.
La ley regresará al Congreso donde existe la posibilidad de que tanto en diputados como en senadores puedan insistir en su aprobación con las dos terceras partes de los votos afirmativos. En este caso Macri estará obligado a promulgarla.
Si no obtiene las dos terceras partes de aprobación, no se podrá volver a tratar el proyecto.
En un comunicado, el Consejo Nacional del Partido Justicialista (PJ) expresó que, con esa decisión, Mauricio Macri “vuelve a demostrar su poco apego al respeto por las instituciones” y sostiene que el gobierno llama al diálogo y responde con un veto.
También recordó al mandatario que al igual de lo que lo había hecho en la Ciudad de Buenos Aires, cuando era jefe de gobierno y vetó más de 100 leyes aprobadas por la legislatura, y volvió “a apelar a esa prerrogativa para hacer caso omiso de la voluntad popular”.
El comunicado advirtió que el PJ “no permanecerá callado ni será testigo mudo cuando se pretenda avasallar el orden institucional y mucho menos cuando se intente perjudicar a los trabajadores de la República Argentina, porque allí donde haya una necesidad estaremos los peronistas defendiendo los derechos de los más necesitados”.
Esta situación agravará el conflicto social después que el pasado jueves 18 sindicatos de los gremios más importantes unidos por primera vez después de la crisis de 2001 realizaron una multitudinaria marcha en la Plata, capital de la provincia de Buenos, contra las medidas de la gobernadora de la oficialista de el gobernante Cambiemos, María Eugenia Vidal.
Este viernes, los Sindicatos Petroleros y del gas del sur del país anunciaron un paro general para el próximo lunes, mientras, varios gobernadores e intendentes recurrieron a la justicia ante al tarifazo de luz y gas, que llega con más de mil por ciento de aumento.
Estos aumentos, han obligado al cierre de un restaurante por día en esta capital, como lo denunció la cámara que los agrupa.
Infinidad de negocios pequeños han cerrado, ya que esas cifras que también paralizarán a las universidades, teatros y otros lugares. El pago será mensual cuando antes era bimestral, lo que significa aumentos en realidad de más de 2 mil por ciento.
Alrededor de 800 teatros independientes, centros culturales, clubes de música, peñas y milongas se sumarán este sábado al “apagón cultura” en contra del tarifazo del gobierno de Macri.
“Esta semana, junto a Cultura Unida, nos declaramos en estado de emergencia”, aseguraron los dirigentes de la protesta que será de un apagón de unos minutos el este sábado.





