Laura Poy Solano
Ciudad de México. Maestros disidentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se manifiestan frente a sedes de aplicación de la evaluación del desempeño docente en la capital del país, donde se examina a profesores de preescolar, primaria, secundaria y educación especial.
Con una clausura simbólica de la sede ubicada en la escuela Secundaria Técnica número 31 “Ing. Roberto Medellín Osto”, en la colonia Nueva Industrial Vallejo, al norte de Ciudad de México, decenas de profesores inconformes colocaron carteles con leyendas como: “Por dignidad, no a la evaluación” y “lucho por una educación que nos enseñe a pensar y no por una educación que nos enseñe a obedecer”.
En el acceso principal, los docentes colocaron un cartel con la leyenda “clausurado” y “abrogación”, ante la presencia de un número reducido de sustentantes que minutos después de las 08:00 horas comenzaron a ingresar a las instalaciones educativas, pues aseguraron que “fuimos convocados una hora antes del inicio formal de la evaluación para que nos dieran instrucciones, pero la verdad la mayoría acudimos más por miedo que por convencimiento de que este proceso sirve para algo”.
Gritando consignas, los educadores inconformes llamaban a sus compañeros a no participar en el proceso y a sumarse a los actos de protesta. “Maestro por dignidad no participes en una evaluación punitiva, te invitamos a luchar, a que reflexiones cuál es el mejor camino para mejorar la educación”.
Profesores que acudieron a evaluarse señalaron que “estamos aliviados de que todo este proceso de evaluación va a concluir con esta administración, porque fueron muchos años de presión, de denostar nuestra labor educativa y de incumplimiento de sus promesas de mejora, pues en mi caso concurse y gane una plaza como subdirector de secundaria y jamás me la otorgaron”, aseguró uno de los sustentantes.
Profesoras de primaria que acudieron a evaluarse aseguraron que “se nos aplica un examen memorístico de contenido de leyes y reglamentos que nada tienen que ver con la realidad que vivimos en el aula todas los días. Venimos a presentar la prueba porque queremos cumplir con la ley, pero convencidas de que esto sirve para algo, tampoco estamos”.





