Por Blanca Juárez
Ciudad de México. “Estamos hartas de todos los tipos de violencia machistas”, anunciaron las participantes de la marcha de la Primavera Feminista. En voz de una mujer transexual advirtieron: “aquí estamos, ya volvimos a salir, somos incómodas, no descansaremos. No volverán a dormir tranquilos los acosadores, corruptos, proxenetas, agresores y machistas”.
La Victoria Alada, que para la gran mayoría de los mexicanos no es mujer, sino hombre y se le llama Ángel de la Independencia, recibió a miles de mujeres de diferentes posturas feministas y otras que, aunque no se asumen como tal, vinieron a exigir el cese a la violencia de género y se unieron a “la movilización femenina en toda la historia de México”.
Con un pronunciamiento conjunto demandaron un alto al favoritismo judicial a los criminales, capacitación de funcionarios en materia de igualdad de género. Asimismo, oportunidades de educación y trabajo, castigo a quienes difundan estereotipos sexistas y que el gobierno ponga en marcha mecanismos pedagógicos para combatir el machismo.





